INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

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domingo, 9 de octubre de 2011

Esperando el final.


Tengo 92 años.
Mi mujer murió hace dos meses.
La fuí a despertar, como todas las mañanas después de hacer el café... y no respondió, no me contestó.
Estaba fria, helada, con un helor que no noté mientras dormía a su lado por la noche.
La contemplé un rato.
Su cara reflejaba una paz como si nunca hubiera sufrido nada.
Y me dejó.
Sabíamos que cualquier día, cualquiera de los se se marcharía. Estábamos preparados pero eso no quitó esta sensación de vacío, de soledad.
Se fue. Y ya de ella no queda nada. Casi no quedo ni yo.
A mi edad, lo único que queda lúcida es mi razón. Mis ojos casi ya no ven. Mi cuerpo está todo tembloroso. La respiración apenas llega al pulmón.. mucho menos al corazón. Pero sigo consciente, despierto, presente en todo lo que ocurre a mi alrededor... y en mi interior.
Y ahora ya, sí que no pasa nada.
Los hijos decidieron lo que era mejor. Aquí estoy, en este geriátrico, atendido, cuidado y... muerto.
Muerte es lo único que me espera.
Estando con ella, con la que se fue y me dejó, el uno por el otro era como una obligación querer vivir. Y ahora ya no queda nada.
Solo pasas los días... vegetando.
Y esperando que cualquier día caiga sobre tu cuello la guadaña del vigilante del más allá.
Ya no aspiro a nada. Ya no hay nada que pueda madurar. Lo que tenía que hacer, lo hice en vida, cuando había que hacerlo, con ganas y fuerza. Ahora, ya no queda nada.
Y me pregunto tantas veces:
¿Para qué vivir una vida tan larga? ¿Qué hay más que hacer cuando en verdad no queda nada por hacer?
Toda la vida aprendiendo (ahora no sé el qué), corriendo (como carrera de obstáculos para no llegar a ningún sitio), intentando vencer la apatía, el desánimo, el cansancio, el miedo a no hacerlo bien...
Primero los estudios, el trabajo luego. Llega una mujer y con ella, al poco, los hijos.... después los nietos.
Dejas de ser útil y sigues andando, por miedo a caer, sin saber hacia donde, hasta cuando...
Y al final ves que nada es para tanto. La vida no es para tanto. Tantos miedos, tantas preocupaciones, tantas ambiciones... cuando llegas al fin, no queda nada. Seguro que si hubieras vivido una vida diferente, posiblemente llegarías igual a donde yo ahora me encuentro: en la recta final, a la espera del último viaje.
Las risas y los llantos vienen y van como las estaciones del año sin que las puedas evitar... y que nada dura cien años.
Que llega un día en que solo vives esperando el día que te tengas que ir. Y que le temas o no a ese paso, el dolor está aquí... no al otro lado.
¿Será hoy? ¿Será mañana? Que triste espera cuando ya no queda nada.

martes, 12 de julio de 2011

Adiós.




Adiós cariño

Adiós amado

Adiós padre encontrado

Adiós soñador enamorado

Adiós tiempo pasado

Adiós insomnes alborotados

Adiós viajes programados

Adiós consuelo y desamparo

Adiós varón y no hermano

Adiós silencio enajenado

Adiós lamento caducado...

Adiós a tí, al amor soñado.


jueves, 23 de junio de 2011

Si te has de ir...


Si alguna vez te vas

No te marches sin más

Dime una palabra amable

Despídete de verdad

Ya que si no lo haces

Mi alma se quedará

Anclada en un pasado

Al que no podrá volver jamás



domingo, 28 de noviembre de 2010

Perdonen la ausencia


En este tiempo presente
Vivo tan ausente
Que las horas pasan de largo
Y los minutos me mienten.
Me pierdo en acciones
Que no recuerda mi mente
Me olvido de la gente
Que no me encuentro de frente.
Y sigo latiendo latente
Desde el ombligo hasta la frente
Aunque no soy consciente
De a dónde me lleva mi mente.
Siento, vibro, lloro, crece
Mis ganas de salir corriendo
De dejar atrás todo
De empezar de cero siempre.
Anhelo de otra vida
Más lenta, más paciente
Que me permita respirar con calma
Que me deje vivir indemne.
Estoy y no estoy.
No os olvido
Solo estoy
Ausente.

miércoles, 29 de septiembre de 2010




Toda la vida llevo viviendo en la dualidad: cualquier situación que vivo es todo un proceso de elección. Casi siempre, para una misma acción me aparecen diferentes opciones y cuando más o menos consigo hacer una selección y quedarme con las dos que más peso tienen, resulta que están enfrentadas, es decir, siempre acabo escogiendo las dos opciones más opuestas.


Por supuesto, esa dualidad siempre me crea incertidumbre pues aunque al final acabe decidiéndome por una de las opciones y descartando la otra, nunca tengo la certeza de estar escogiendo la mejor, la más acertada, la que mejor resultado le va a provocar a mi vida. Y que conste que una vez que decido, no me quedo pensando que sería de mi vida si hubiera escogido la otra...nooo, por suerte (creo) eso no lo hago. Escojo y tiro p'alante con todas sus consecuencias (muchas veces mejor me hubiera dado un coscorrón antes de elegir "esa").



Es en este tiempo en el que vivo una de esas épocas en las que la dualidad que se me presenta, es de las importantes. Sin ser algo que vaya a incidir de forma rápida ni tajante en mi forma de ser y de vivir, creo que ahora me enfrento a una situación donde elegir supone cambiar patrones, ir más en contra de lo "habitual" de lo que siempre he ido, posiblemente volverme algo-bastante más "fria"... pero a la vez, internamente, siento que sería la opción donde yo me sentiría más yo, donde más liberada de responsabilidad me sentiría, desde donde podría simplemente SER. Y a todo éso, no es fácil escoger. Renunciar a muchas cosas que posiblemente te hagan la vida algo más fácil, más cómoda, más común tampoco es fácil.


No sé, aquí ando, entre dudas, dilemas, pensamientos y emociones que me marean (sigo mareada) sin tener todavía claro por dónde tirar. Y al final, como siempre, acabaré decidiendo por propio impulso: creo que allí donde acabe será el mejor sitio donde podría acabar, aunque sea lo que menos quiera desear.


domingo, 19 de septiembre de 2010

Fin del verano



Siempre lo he dicho... y lo sigo diciendo:

Yo soy mujer de otoño, donde las hojas de los árboles caen para llenar las calles del antiguo olor a niñez; donde los días son más cortos y la noche empieza a crecer y eso me permite trasladarme al mundo silencioso de la oscuridad; donde tengo la excusa perfecta del cambio de clima para quedarme en casa, saboreando un plácido rato de sofá con perrilla sobre mi regazo haciendo crecer el deseo de entrar en la red y bucear entre blogs, correos, informaciones...; donde el frio que tantas veces siente mi alma se puede abrigar con las mantas que ya empiezan a salir de los arcones...

Y en este tiempo, por la edad que marca el calendario, SIENTO que encajo a la perfección en mi tiempo, en mi querido otoño.

Se acabó un nuevo verano que se hizo viejo lleno de frenesí, de acción, de movimiento... hasta de emoción, unas veces gratas, otras mejor no contar.... Y con el fin del verano, se acabó mi nuevo último viejo amor. Da pena, me entra tristeza, ñoñez... pero... al menos ya no siento su dolor, pues me queda el regusto amargo-dulce de SABER que tengo su afecto, cariño, respeto y sinceridad (aun cuando se calla).

Los finales son lo que son: la oportunidad a un nuevo comienzo.

...si no fuera porque cada vez cuesta más...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Contra corriente


Desde hace muchos años tengo la sensación de ir contra corriente.

Y no es tan solo una sensación, porque en muchos casos reconozco que también es una realidad.

Pero no es una opción escogida al azar, sin ton ni son.

Suelo inclinarme hacia un sentido u otro en cualquiera de las decisiones que he de tomar cuando entremezclo mis diferentes percepciones: la racional, la emocional y la intuitiva.

Sea como sea, por como yo soy supongo, mis elecciones no son convencionales... más bien extrañas y sin sentido para la mayoría.

Pero para mí, una vez tomada una postura, es inevitable seguir ese camino.


Hace unos años, consultado con una persona rica en conocimiento humano, en mi presencia le dijo a un familiar mio refiriendose a mi:

¿Nunca habeis considerado la opción de que ella es la que va en el buen sentido y el resto del mundo ha perdido el norte?

Nunca me había sentido tan entendida y acompañada.

Necesitaba que alguien, aunque tan solo fuera una sola persona, viera que mi camino tenía un sentido, fuera de lo común, pero sentido.


Que conste que aunque no tenga el apoyo mayoritario soy como soy porque no puedo ser de otra manera (no tengo argumentos suficientemente sólidos para cambiar mi forma) y aunque es una forma de andar solitaria y muchas veces agotadora, en mi interior me siento muy conforme con mi forma, coherente con mi filosofía de vida, tenaz y firme en mis creencias.


Acostumbrarse a caminar sola no significa que de vez en cuando no nos guste que alguien nos acompañe un tramo del camino. Yo no peregrino. Yo hago camino. Aunque solo me sirva a mí.


lunes, 9 de agosto de 2010


Esa niña que soy yo misma
Ausente durante tanto tiempo
Mira pasar la vida delante de ella
Sin poder hacer nada...
...tan solo, estar.

No rie, no llora, no dice nada.
Su semblante triste lo dice todo:
Se olvidaron de ella demasiado tiempo
Me olvidé de ella casi siempre.

Y sin embargo, sigue tan presente
Cuando menos te la esperas
Aparece grandilocuente
Con su mirada desafiante
Sin levantar un palmo del suelo.

Y me hace añicos
Verla...
Saber de su existencia olvidada...
Sentir como siente que no es... nada.

Me da pena mi pobre niña
La que va y viene
con los ojos perdidos
cansados de no vivir
la vida que se merece.

Hija del olvido.

domingo, 8 de agosto de 2010

Alternanza


En algunas épocas de la vida, los colores del arco iris no se corresponden a los que en otras épocas ves.
Como alguien dijo alguna vez: "Todo es según el color del cristal con que se mira."
Las mismas situaciones unas veces nos regalan alegría y otras nos llenan de pesar.
Incluso hay veces que coexisten a la vez.
Por mucho que cierre los ojos y vea la realidad como no es, la vida se encarga de colocar todo en su sitio y volver a ver que lo que ocurre es como debe ser.
Tristemente la mayoría de las veces los sueños no son como se ven cuando estamos soñando, sino como los recordamos al despertar: casi siempre medio borrosos y efímeros todo a la vez.
Me siento algo perdida, pues lo que deseo no puede ser. Y a la vez, lo que es no es lo que deseo.
¿Qué debo hacer?
¿Cerrar el corazón a sentimientos y emociones y dejar que sea la razón la que guie mis pasos?
¿Caminar un camino ya andado para darme cuenta al cabo de tiempo que por él nunca podré andar un camino dorado?
¿Aceptar mi realidad presente, pasada y futura, donde nada es lo que podría ser?
Respiro hondo y dejo que los pensamientos pasen de largo una y otra vez. En el momento en el que alguno de ellos se detiene, me bloqueo por completo al no saber qué pensamiento es.
Quiero escribir pero me bloqueo. No sé cómo expresar lo que llevo dentro. Así es mi momento presente. De constante bloqueo..

martes, 25 de agosto de 2009




Nunca hay tiempo suficiente

Tiempo para hacer y deshacer

Tiempo para creer y ver

Tiempo para dormir y soñar

Tiempo para vivir y sentir.


Todo va tan a prisa

que ni las horas veo pasar

Quiero parar los relojes

Que no avancen un minuto más.

Que el tiempo se detenga

Hasta que me pueda actualizar.


Que la vida se me escurre entre los dedos

Que solo veo más y más

cosas pendientes que se me acumulan

en el tiempo del destino

y que no podré acabar.


Incompleto, inacabado,

pendiente, emergente.


No hay momento para saborear

lo finalizado, lo acabado.

Es tan fugaz

tan efímera la satisfacción

que no dura más de un instante,

por que detrás vienen muchas más

que empujan, empujan.


Volver al pasado

a ver el tiempo pasar

sentada en la vereda del camino

donde no pasa nadie.


Saborear, deleitarme.

Disfrutar, aburrirme...


Ojalá pudiera volver atrás

A miles de años pasados

y no exigirme nada más.

viernes, 3 de julio de 2009

FUGA DE SENSACIONES

Se me escapa la vida
Ya no le pertenezco
Deambulo por sus días y sus noches
Pero no la siento.

Hay un vacío inmenso
que hasta vacía de pensamientos
deja mi cerebro.
Y las emociones ni las siento
No sé que fué de mis risas y lamentos
Se marcharon un día
Y ya no las encuentro
Ni tan siquiera las busco
Vacío quedó el recuerdo
de tiempos pasado, vividos.
Vacio está este presente
en que ni vivo ni muero.

No se que es un abrazo
ni una caricia del viento.
No tengo ni unos besos
que me estremezcan los sentimientos.

Doy un paso tras otro
y como las huellas en la arena
antes de girarme
ya se las llevó la ola
mar adentro.

No sé que significa el mañana
No veo más que este cielo
Que ahora está oscuro, es de noche
Y no recuero como era
Cuando el sol iluminaba.

Y por la mañana veré
un cielo abierto
aunque me olvide
del reflejo de la luna
en mi almohada.

Me quedo quieta
casi sin aliento
No recuerdo respirar
Parece como si fuera etéreo.
El aire que entra
Y se queda dentro.

No es una queja, ni un lamento
No hay tristeza, ni silencio
Solo vacío, ahora nada siento.

jueves, 7 de mayo de 2009

AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!!!!



Me siento tan y tan perdida.

Veo la vida pasar,

intento meterme en ella...

pero no tengo fuerzas.


Me involucro con ésto y aquello,

voy y vengo,

estoy pero soy invisible,

y el mundo gira y gira sin parar.


Quiero gritarrrrrrrrrrrrrr!!!

pero mi garganta se cierra,

no consigo articular palabra,

no se donde estoy.


Tantas cosas para poner en orden

que mi cabeza va a estallar.

Todo empezado,

nada acabado.

Y vienen y viene más.


Todo se me hace grande

y maldigo mi mediocridad.

Quiero escapar de mi pesadilla

pero cada vez me atrapa más.


¿Cuándo será mañana?

¿Cuándo el destino cambiará?

¿Cuándo podré mantener mis ganas

de vivir y de brillar?


Quiero hacerme pequeña,

desaparecer en la inmensidad,

no volver a mirar a la cara,

esconderme en la soledad.


Ojalá desapareciera del mapa

sin dejar nada atrás.

Ojalá todo fuera un mal sueño

que se olvidara al despertar.



domingo, 7 de diciembre de 2008


Caminando por el letargo de mis sueños encontré la roca sagrada donde el sol se escondía cada noche para contemplar embobado la cara oculta de la luna.

Embriagado por su sencillez y dulzura, cada día se retrasaba más en abrir en abanico sus extensos dedos de luz y calor para la Humanidad, hasta que llego el día en que se le olvidó por completo el cometido para el cual estaba destinado.

La vida en la Tierra se fue apagando lentamente, entre agonizantes heladas y cegadoras oscuridades. Todo empezó a dejar de latir, de ir hacia arriba para encogerse entre los ramajes secos de la agonía.

La muerte anunciada de la Vida llegó tan y tan lejos que hasta la propia Luna perdió su encanto, pues fue desapareciendo poco a poco en el más absoluto ocaso de los tiempos.


Cuando el Sol se dió cuenta de lo que ocurria a su alrededor, se levantó temeroso de no llegar a tiempo para regenerar las células moribundas de sabia. Sus lágrimas cálidas empezaron a llenar el planeta de color efímero, que fué bien aprovechado por las pocas supervivientes células madre que aun quedaban.

Tardó tiempo regenerar el palpitar de los árboles, de los animales, de los hombres.. pero se consiguió, se pudo volver a prodigar en risas, cantos y bailes de jubilosa exiténcia la inminente Vida terrenal.

Tan solo algo murió y fué para siempre. De la órbita de la Tierra se desprendió el motivo de la casi destrucción total de la alegría.

Ya nunca más las mareas subieron y bajaron ayudando a unos y otros a jugar con sus olas. Ya nunca más los enamorados hicieron manitas bajo su influjo.

Ya nunca más el Sol volvió a sonreir con la misma fuerza, pero consiguió mantenerse alerta por el valor que tenía para algo tan simple y tan maravilloso a la vez como ese pedrusco grande llamado Tierra.

martes, 25 de noviembre de 2008

Corazón.



Hace días que siento

Que tengo un agujero negro

Dentro del corazón.

Cuando algo o alguien me hace latir

Con pasión

Mi agujero negro todo lo absorve

Todo desaparece ante mí.

No pierdo la sensación del amor

Ni tampoco la del dolor

Pero nada se queda

A llenarme de ese amor ni de ese dolor.

Palpito, lato, siento...

Hoy, en este instante, en este momento.

Él quiere llenarse de aire

Aire de vientos nuevos.

martes, 28 de octubre de 2008


El árbol nace siendo una brizna, un tierno brote.
En sus inicios es una nueva vida débil, luchadora, con un propósito, con un proyecto.
A medida que consigue superar los inicios va arraigándose más y más en la tierra que lo sustenta.
Recibe la brisa del viento, los rayos cálidos del sol en primavera, la humedad del rocío...pero también la fuerza del vendaval, el calor abrasador del verano, el helor del invierno.
Y a pesar de todo ello, sigue adelante en su cometido: crecer, crecer y crecer.
Puede estar acompañado de otros árboles como él, o puede encontrarse solo en la vereda de cualquier camino. Seguirá ahí impertérrito independientemente de la compañía o la soledad pues de una forma u otra crecerá hasta convertirse en un hermoso y majestuoso árbol centenario.
Ahora ya tendrá la fuerza suficiente para no temer ni al viento, ni al sol, ni a la lluvia.
Ahora disfrutará de la vista, de la compañía de los pájaros en sus ramas y aprenderá a desprenderse de sus hojas muertas cada otoño para poderse adormecer y reservar energías para la primavera siguiente.
Sonreirá al ver a unos enamorados bajo su copa entregando su amor al espectáculo de la vida.
Y solo la mano de un humano podrá truncar sus sueños. Solo la fría cuchilla de una sierra hará que llore resina cuando sienta su fin cercano, antes de convertirse en la leña que abrigará esos cuerpos tan delicados.
Pero habrá cometido su propósito. Habrá hecho realidad su proyecto. Habrá llegado a la sencilla misión de proteger, dar cobijo y servir como alimento de hoguera de esos seres que no siendo tan grandes como él tienen la capacidad de ser amos y señores del mundo.

Árbol querido, en cada trozo de leña te veo, te siento y agradezco al Universo entero tu existencia, tu energía y tu entrega.

En mi próxima vida quiero ser ÁRBOL.

jueves, 28 de agosto de 2008


Ganas de querer, de enamorar, de vibrar, de latir, de sentir...
Ganas de reir, de soñar, de acariciar, de tocar el alma...
Ganas de vivir, de salir de esta gruta...
Ganas de saltar del avión sin paracaidas.

Se cierran los ojos y todo lo ven de un color brillante, vivo, alegre, pero distinto y distante al color que hay tras la puerta de los párpados.
Si hay mucha luz, molesta. Si no hay, se sobreesfuerza.
Solo en el terreno de la imaginación el color lo pinta el sueño, con toda la gama cromática que el cerebro no contempla pero sí el ser.

Siento que soy perfecta, que soy mujer, que soy la Diosa que me vió nacer.
Siento que voy en contra, de la razón y del querer.
Siento que cuando sueño me agarran los pies, y cuando camino a ras de suelo, me elevo otra vez.
Siento como un nudo en la boca donde habita la emoción, no se si por vacío o por sobreingestión.

No me quiero confundir, aunque ande tan confusa.
No quiero saber lo que pasará mañana, aunque lo pudiera saber.
No quisiera acabar mis días como ya lo hice la otra vez.
No dejo de querer querer aunque queriendo quiero no querer.

En la orilla de la hora, en la que el alba me vió nacer, escogí mi destino...
Ahora solo falta saber para qué vine de nuevo, con que peso me iré esta vez.

martes, 1 de julio de 2008

Que contrastes nos da la vida...


Martí se fue.

Vivió todo lo que tenía que vivir, entre alegrías y sufrimiento.

Ayer murió.

Y al pensar en él, veo a mi hija.

Tenía su misma edad. Nació tres meses más tarde que Anna. Y ya llegó mal. Su parálisis cerebral se podía haber evitado. Pero ya no se podía remediar. Y estuvo aquí, entre nosotros. Nos enseñó a ser pacientes, a valorar la vida, a comprender que una sonrisa suya valía más que las sonrisas hirónicas que nos ofrece la vida. Lamento el tiempo que no compartí, que no viví cerca de él. Pero me alegro de haberle conocido, de haberle tenido entre mis brazos cuando era pequeño, de haber sentido que mi hija era afortunada por estar sana. Y hoy se fue.

Martí, tu estrella brillará siempre en mi cielo.

Hoy ya no está.




Cambio de tercio.

Una de cal, otra de arena.

Ayer me inscribí en el Banco de Tiempo de mi ciudad.

Y me ha encantado el ambiente que se respira!!!

Yo ofrezco mis servicios para cosas varias a quien lo necesite, y con lo que "cobre" podré pedir algunos de los servicios que ofrecen otras personas.

Ya he hecho mi primera oferta: Este sábado próximo he convocado un nuevo encuntro para ABRAZOS GRATIS!! Y ya hay algunas personas interesadas en participar!!! Estoy muy contenta con la buena acogida y con las gratas respuestas recibidas. Por haberme inscrito me ha regalado un saldo a favor de 5 horas y ya se en que voy a invertir dos: un masaje por un lado y una sesión de relajación por otra. También he contactado con un informático que me ayudará a mirar por qué no puedo leer según que archivos PDF en mi pc, pues me salen cuadraditos y no puedo descifrarlos.

Bien, es un nuevo modo de relacionarme de forma solidaria con gente de mi ciudad que me parece maravilloso. Entra dentro de lo que siempre he dicho yo que sería mi deseo: poder "trabajar" sin cobrar salario a cambio. Y este sistema no me pagará el alquiler, pero posiblemente podré tener ayuda en cuestiones a las cuales no llego gracias a la generosidad de otras personas con mi misma creencia.

Como veis, la vida te ofrece a la par alegrías y tristezas, muerte y vida, despedidas e ilusiones... Así de maravillosa es esta vida.

domingo, 1 de junio de 2008

Siguen habiendo tantas cosas....



Los días pasan volando.
Hay tanto por hacer!!!
Se me acumulan las tareas.
El deber.

Llegan tantas y tantas informaciones a mi, tantas y tantas cosas a las que querer llegar, que siempre algunas se quedan atrás.

Empiezo a centrar mi atención en el próximo objetivo de tamaño "abismal". Acabé con el catalán. Era una cuestión de orgullo personal. Un reto, durante mucho tiempo por alcanzar, que tenía que lograr. Pero ahora... algo nuevo.. algo personal. Cambio de rumbo.

Por circunstancias personales dejé pronto de estudiar. No seguí por el camino habitual. Me centré en trabajar para ganar dinero y alcanzar lo que para entonces eran metas lógicas. Trabajé y trabajé. Viví una vida absurda para conseguir un objetivo que no era el fin. Por suerte, aún teniéndo que renunciar a todo lo que había conseguido a base de esfuerzo, fui capaz de dejarlo todo atrás y caminar por un nuevo sendero. En aquel tiempo sabía que me debía de preparar. No llegaría a ningún sitio si no me orientaba hacia algún lugar. Y soñé. Soñé con aquello que yo creía que era mejor. Y quise convertir mi sueño en realidad. Siempre, eso sí, condicionada por la circunstancia del momento. Y empecé a prepararme en el campo que creí me serviría para avanzar. Hice cursos varios: Contabilidad, Gestión de nóminas, Ofimática, ... Y poco a poco, años más tarde, empecé a poder rentabilizar todos aquellos conocimientos. Primero de teleoperadora, luego de auxiliar. Al final conseguí llevar un departamento logístico en una empresa. Creí haber llegado a la cumbre. Que aquel sería mi destino final. Hacía lo que me gustaba, el trabajo para el cual me había estado preparando. Pero.... muchos factores influyeron para que yo no acabara allí. Estuve unos años y al fin, lo perdí. Se acabó mi sueño. Sentí que ya no volvería a poder volver a creer en él. Y así fue. Dejé de soñar en seguir por ese camino. Había probado su hiel y no quería volver a probar suerte.

Ahora he cambiado totalmente de sueño. Mi rumbo es otro. Nada tiene que ver. Y vuelvo a empezar el camino de la preparación. Mi destino: ser terapeuta Gestalt y de PNL (Programación Neurolingüistica). Creo que seré buena en esas terapias. Las siento mías. Ahora empiezo un nuevo sendero. Lograré llegar al final.
Y después... Dios dirá.

domingo, 20 de abril de 2008

Hoy es noche de luna llena.
Hoy no estaré contigo.
Me ausento en mi vacío.
Hoy quiero encerrarme en mi soledad.

Anoche te eché de menos.
Deseé dormirme escuchando tu susurro.
Como lo hice la noche de anteayer.
Aunque era más mío que tuyo.
Ese querer.

Lágrimas recorren mi rostro.
Quiero dejarme vencer.
Por el llanto y el dolor.
Que me produce no tener.
No tenerte a mi lado.

Te sueño y te extraño.
No se quien eres.
Creo que te invento.
A pesar de tener rostro.

Y creo saber que no soy para ti.
Como tú no eres para mí.
Me gustaría creer que no es así.
Me muero por sentir que no así.
Por que la noche se hace larga.
Y el día también.

Te busco en la nada.
Te sueño una y otra vez.
Tus labios en mi boca.
Tu cariño en mi piel.

Imagino que lees mis palabras.
Como se que algún día puede ser.
Y sabes que hablo de ti.
Y sabes que deseo sentir tu abrazo.
Abrazo de oso, de leche y miel.
Y tus palabras susurrandome.
Diciendo "eso está muy bien".

Y sin decir nada me buscas.
Vienes a buscarme.
Y me abrazas, calladamente.
Solo sintiéndome.
Solo sintiéndote.




Hoy necesitaría unos brazos en los que refugiarme.

Es una de esas noches en que no me quiero acostar por no encontrarme una cama vacía.

Y tengo miedo.

Hace un tiempo decía: tengo miedo a no tener miedo.

Por suerte, tengo miedo. Pero ese miedo me altera en la quietud.

Quiero sentir, experimentar, vibrar, vivir... pero... creo que le estoy poniéndo puertas al campo.

Eso, en teoría, debe ser bueno, conveniente. Pero me entristezco cuando retengo mis ganas de volar. Estoy cansada de emprender el vuelo y estrellarme en el vacío. Estoy cansada de eso. Pero a la vez, me muero por volar.

Alguien me presta atención y vuelo. Pero ahora no me dejo. No quiero elevar mi vuelo. Tengo miedo. Me da miedo sufrir de nuevo. Me da miedo equivocarme, no saber elegir, escoger, saber lo que es acertado de lo que no lo es.

Mejor me voy a dormir. Debe ser el cansancio que me hace desvariar.

Buenas noches soledad.

Regalos que recibo