INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

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domingo, 19 de septiembre de 2010

Fin del verano



Siempre lo he dicho... y lo sigo diciendo:

Yo soy mujer de otoño, donde las hojas de los árboles caen para llenar las calles del antiguo olor a niñez; donde los días son más cortos y la noche empieza a crecer y eso me permite trasladarme al mundo silencioso de la oscuridad; donde tengo la excusa perfecta del cambio de clima para quedarme en casa, saboreando un plácido rato de sofá con perrilla sobre mi regazo haciendo crecer el deseo de entrar en la red y bucear entre blogs, correos, informaciones...; donde el frio que tantas veces siente mi alma se puede abrigar con las mantas que ya empiezan a salir de los arcones...

Y en este tiempo, por la edad que marca el calendario, SIENTO que encajo a la perfección en mi tiempo, en mi querido otoño.

Se acabó un nuevo verano que se hizo viejo lleno de frenesí, de acción, de movimiento... hasta de emoción, unas veces gratas, otras mejor no contar.... Y con el fin del verano, se acabó mi nuevo último viejo amor. Da pena, me entra tristeza, ñoñez... pero... al menos ya no siento su dolor, pues me queda el regusto amargo-dulce de SABER que tengo su afecto, cariño, respeto y sinceridad (aun cuando se calla).

Los finales son lo que son: la oportunidad a un nuevo comienzo.

...si no fuera porque cada vez cuesta más...

martes, 28 de octubre de 2008


El árbol nace siendo una brizna, un tierno brote.
En sus inicios es una nueva vida débil, luchadora, con un propósito, con un proyecto.
A medida que consigue superar los inicios va arraigándose más y más en la tierra que lo sustenta.
Recibe la brisa del viento, los rayos cálidos del sol en primavera, la humedad del rocío...pero también la fuerza del vendaval, el calor abrasador del verano, el helor del invierno.
Y a pesar de todo ello, sigue adelante en su cometido: crecer, crecer y crecer.
Puede estar acompañado de otros árboles como él, o puede encontrarse solo en la vereda de cualquier camino. Seguirá ahí impertérrito independientemente de la compañía o la soledad pues de una forma u otra crecerá hasta convertirse en un hermoso y majestuoso árbol centenario.
Ahora ya tendrá la fuerza suficiente para no temer ni al viento, ni al sol, ni a la lluvia.
Ahora disfrutará de la vista, de la compañía de los pájaros en sus ramas y aprenderá a desprenderse de sus hojas muertas cada otoño para poderse adormecer y reservar energías para la primavera siguiente.
Sonreirá al ver a unos enamorados bajo su copa entregando su amor al espectáculo de la vida.
Y solo la mano de un humano podrá truncar sus sueños. Solo la fría cuchilla de una sierra hará que llore resina cuando sienta su fin cercano, antes de convertirse en la leña que abrigará esos cuerpos tan delicados.
Pero habrá cometido su propósito. Habrá hecho realidad su proyecto. Habrá llegado a la sencilla misión de proteger, dar cobijo y servir como alimento de hoguera de esos seres que no siendo tan grandes como él tienen la capacidad de ser amos y señores del mundo.

Árbol querido, en cada trozo de leña te veo, te siento y agradezco al Universo entero tu existencia, tu energía y tu entrega.

En mi próxima vida quiero ser ÁRBOL.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Amar


Que difícil es Amar...
Amar la vida...
Amar a alguien...
Amarse a uno mismo...
...a veces.
Que complejo es el Amor...
Y la vida...
Y uno mismo...
...a veces.
Quiero y deseo Amar, Vivir...
...a veces.
Dormir, desaparecer, volar en la nada...
...a veces.
Solo el Amor (esa emoción que te agarra y te mantiene a ras de suelo)
hace que
SIEMPRE
sigas viviendo.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Felicidad


Tan poca cosa!!!

Tan delicada y efímera... como esa hoja caduca que cae en la lluvia que provoca el viento en el hayedo de mis amores.

La siento y la presiento, pero no deseo sentir su ausencia, por lo que me resisto a dejarme invadir por ella.

Tan fugaz, tan efímero... como el lento caminar de las hormigas hasta el hormiguero. Van rápidas pero su paso, aun no siendo lento, caminan cortas distancias en mucho tiempo.

Me quedo con este recuerdo. Con la sensación de su sabor dulce, intenso, presente, contento.

En el hoy, en el ahora, por un instante, por un momento...

martes, 30 de octubre de 2007

Dona'm la ma amor




Estoy haciendo limpieza de papeles.

Siempre tengo libretas con anotaciones, con historias personales o inventadas.

Cuando llega el otoño y no apetece salir, me gusta arreglar los cajones.

Según dícen, es tiempo de hacer "limpieza" (en el otro sentido de la palabra).

Y en eso estoy.


Y entre páginas y páginas, entre las páginas en blanco que aún quedan, aparece algo.

Algo que debí escribir hace bastante y que no sé a quien va dirigido, pero que al leerlo me ha dado ánimos.

Aquí lo dejo, como lo recibo en el momento que lo encuentro.

Está escrito en catalán pero también pongo la traducción. No prescindo de la lengua original pues aunque no es la mía cotidianamente, percibo otra sensibilidad al haberla escrito así.



"Dona'm la mà amor

i deixat portar.

Et duré per un camí ple de flors,

estels i animals

on regna la felicitat,

on tú i jo no som dos

sino la meitat

Deixa't guiar per els ulls de l'amistad

on la ombra i el dolor no volen estar

per on caminen els que volen estimar.


Dona'm la mà amor

que no t'has de preocupar per res

els obstacles es queden a un costat

i res no et farà trontollar.

Per que quan em donis la mà amor

sabras quant t'arrivo a estimar."


Dame la mano amor

y déjate llevar.

Te llevaré por un camino lleno de flores,

estrellas y animales

donde reina la felicidad.

Donde tú y yo no somos dos

sino la mitad.

Déjate guiar por los ojos de la amistad

donde la sombra y el dolor no quieren estar,

por donde caminan los que se quieren amar.


Dame la mano amor

que de nada te has de preocupar.

Los obstáculos se quedan a un lado

y nada te hará tropezar.

Por que cuando me des la mano amor

sabras cuanto te llego a amar.


sábado, 27 de octubre de 2007

Recapitulación



Noche de luna llena.


Como siempre, mágica.


Hoy: ejercicio de recapitulación.


Resultado: el vacío.





"Hace tiempo que estoy muriendo.


En mi trabajo interior, veo el vacío.


No hay nada:


ni dolor ni tristeza,


ni rencor ni culpabilización.


Tampoco alegría ni amor.


Toda yo es vacío.


Pero a la vez me siento:


árbol semidesnudo de otoño mecido por el viento;


el agua de los rios;


peces;


una aurora boreal;


el llanto de Gaia;


el dolor de la humanidad;


el Amor que todo lo inunda.




Ahora, siguiendo los ritmos de la tierra,


dejo mis tierras descansar,


no son estériles, solo escondidas en el letargo de la superficie,


brotarán de nuevo en la primavera,


pero ahora, muere."




Enfrentarme a mi oscuridad, a mi miedo, a mi sufrimiento es:


Saber que no hay culpables.


Entender que solo debo superar los obstáculos del miedo y del ego.


No hay nadie más...


...Solo yo.

domingo, 21 de octubre de 2007

Las cuarentonas


Tengo en la memoria mis días de descanso cuando era una niña.
En otoño, invierno... en casa.
Mi padre escuchaba en la radio los partidos de futbol, mientras mi madre planchaba.
Yo pasaba la tarde, con su oscurecer lento, dibujando a lápiz. Me gustaba copiar láminas (nunca supe de donde salían) de paisajes. Árboles estilizados sobre peñascos marinos con pequeñas casitas al fondo.
Recuerdo el color de la tele: siempre en blanco y negro. Y sin más emisoras que ver que la que había. No había discusión. Todo parecía bien. Por que no había más. Ni tan siquiera se podía imaginar el futuro multiple de posibilidades.
Y especial recuerdo guardan aquellos días en los que se iba la luz. Iluminados por tambalenates velas se sacaban las cajas con las viejas fotos y se revisaban, explicando historias de gentes desconocidas para mí pero de las que mis padres hablaban como si de una novela se tratara.
Entre todas aquellas fotos, siempre aparecía alguna de alquellas viejas solteronas. Aquellas mujeres que a los treinta años ya eran mayores para casarse, pero que si no lo hacían antes de los cuarenta, jamás lo harían. Se quedarían para "vestir santos".
La imagen proyectada hoy en día en mi mente de aquellas mujeres es la de unas señoras embutidas en sus vestidos cerrados hasta el cuello, con medias opacas y zapatos de bajo tacón. Pero lo que más me viene a la mente es su mirada. Su rostro casi sin arrugas pero sin expresión. Tristes y apagados. A la vez, resignados.
Tengo la sensación de que aquellas mujeres ya no tenían ilusiones. No esperaban nada de la vida.. Tan solo, posiblemente, ver crecer a los hijos de los hermanos. Cuidar de los padres hasta sus últimos días. Y sentir las risas y bromas de los más jóvenes ante su soledad.
Pero ahora, ahora que yo ya he pasado esa edad y que no estoy casada, siento como en mi interior todavía fluye la sangre. Sigo teniéndo ilusiones y deseos . Sueño con encontrar compañero de camino con el que hacerme "mayor". Muchas veces, en mi soledad, siento como mi cuerpo se estremece deseoso de placer.
Pero hoy, con la bajada de temperaturas, con el desear estar en casa, cálidamente acurrucada en el sofá con una manta viendo una película... me ha pasado por la mente:
-¿Y si el resto de mi vida es éste? No soñar. No desear. No buscar. No estremecerme.
Ha habido un momento que he sentido que mi vida seguirá en soledad. Y aunque ahora sienta que no podré acostumbrarme, sé que si así ha de ser, será.
Me quedaré sentada en mi casa, acurrucada con una manta, viendo una película... haciéndome mayor y acostumbrándome a mi soledad, como aquellas viejas cuarentonas.
Solo el tiempo lo dirá.

sábado, 20 de octubre de 2007

La tristeza de la noche


¿Por qué mi alma se inquieta tanto en estas horas de la noche?
¿Por qué soy la guerrera sin armas que gana batallas durante el día y en la madrugada me arrugo como hojarasca de otoño esperando ser abrazada por el frío invierno para no sentir hasta una nueva primavera?

No quiero sentir esta tristeza.
No quiero morir en esta pena.
No quiero buscarte por la calle,
escrutando miradas en rostros anónimos,
que pasan de largo tirándome a la cara mi transparencia.

Sueño contigo amado desconocido.
Te necesito tanto!!
Deseo tus abrazos y tus besos.
Y dormir acurrucada en tu pecho.
Sintiendo el latir de tu alma.
En la satisfacción de mi lecho.
Soñarte sin rostro, sin cuerpo ni mente.
Sueño contigo sin saber como eres.
Pero sé como seré yo cuando esté contigo.
Lejos de este azul frio.
Alegre como un desafío.
Vital como aquel navío
Que surcó un mar bravío.

Sueño contigo....

... ¿Donde te has metido?

sábado, 22 de septiembre de 2007

Balada de otoño


Como tantas otras veces, navegando, encuentro algo que me hace estremecer.. Hoy es de nuevo la música, otra vez la música.. Esta vez no es un tema nuevo, un nuevo artista, sino alguien ya muy conocido y querido con una vieja canción.... una canción que pertenece a la selección personal que tengo para cantar, de aquellas que te sabes toda la letra y que de vez en cuando aflora y gusta....
Os traigo una balada de otoño... un tema hermoso, lento, melancólico... me recuerda el otoño de mi infancia... y de una adolescencia triste, donde la tristeza me acunaba entre sus brazos.
Espero poder compartir la emoción que me produce esta canción con las gentes sensibles que andan como yo, por ahí por la red, descubriendo...


Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.

Pintaron de gris el cielo
y el suelo se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece un niño que el viento mece
con su balada en otoño.

Una balada en otoño
un canto triste de melancolía
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces viento.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.

Te podría contar
que esta quemándose mi último leño en el hogar
que soy muy pobre hoy
que por una sonrisa doy todo lo que soy,
porque estoy soloy tengo miedo.
Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.
Entonces,
olvidando mi mañana y tu pasado
volverías a mi lado.
Se va la tarde y me deja
la queja que mañana será vieja
de una balada en otoño.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados...
Joan Manuel Serrat

viernes, 31 de agosto de 2007

La soledad del verano


Cuando nace el año todo el mundo está deseando que se acabe el frío, que llegue el buen tiempo, las vacaciones.. primero la semana santa, luego las de verano.
Todo el mundo quiere descansar, o viajar, o salir y divertirse sin prisas, y reunirse con los amigos..
Todos deseamos ese buen tiempo para ir a una terracita y tomar una cerveza bien fresquita, con buena compañía y escuchando una mejor música...

Pero no todo es así.

Somos muchas las personas que trabajamos en el tiempo que los demás descansan. Justamente gracias a que los demás hacen vacaciones, nosotros tenemos trabajo. Y a mí, ya me parece bien. Por tener trabajo y por tener "vacaciones" fuera de la época estival. Me encanta disfrutar de todo lo que la gente en general disfruta en verano, en cualquier otro tiempo. Y si hablamos de la ventaja del verano para tomar el sol, ir a la playa, etc... yo empiezo a hacer todo eso hacia mayo, en el tiempo que tengo libre cuando no trabajo. Así que cuando llega Julio y Agosto, ya me he bañando y bronceado lo suficiente para mí.

Ahora bien. Cual es mi desventaja y la de muchas personas como yo?

Pues que te quedas sola.

Evidentemente está toda esa otra gente que también trabaja en este tiempo, pero a la que tú no conoces y con la que no te relacionas. Están todos los demás compañeros de trabajo, pero ellos tienen sus propias vidas y no perteneces a ellas (normalmente).

Pero por lo demás, te quedas sola.

Tus amistades que no pringan como tú se van de viaje... ya sea al Caribe o al pueblo de la abuela.
Los nuevos contactos que haces, también se van (Muchos desaparecen con la excusa del veraneo). Y hay un tanto de gente que tal vez hacen como yo: nos metemos para adentro y aún más destacamos en nuestra soledad.

Simplemente una postal. O tal vez una llamada desde el lugar de destino. Cualquier detalle hace que sientas que aun estando sola, hay quien se acuerda y piensa en ti.
Pero muchas veces no llega ni eso.

Y tú, sigues sola.

Así que una, es decir, yo, estoy deseando que acabe agosto, que empiece septiembre y el nuevo curso escolar, por que ello hace que todo el mundo vuelva a su rutina, a su enclave, a desear contactar de nuevo con la gente que tiene "aparcada" desde finales de julio... Necesito que vuelva el bullicio (a mi vida), el ritmo agotador de madrugar, trabajar todo el día, atender la casa y la familia, leer, dormir... y vuelta a empezar... pero con la cercanía de mi gente querida.
Quedar para ver una película en casa, comiendo palomitas hechas al microondas. Organizar una salida dominical para estirar las piernas y empezar a disfrutar del principio del otoño con su variado colorido anaranjado. Preparar una comida para que los amigos te cuenten como les han ido las vacaciones....

Y dejar de estar sola.

Viva el fin de las vacaciones (de los demás)!!!!

Regalos que recibo