INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Contra corriente


Desde hace muchos años tengo la sensación de ir contra corriente.

Y no es tan solo una sensación, porque en muchos casos reconozco que también es una realidad.

Pero no es una opción escogida al azar, sin ton ni son.

Suelo inclinarme hacia un sentido u otro en cualquiera de las decisiones que he de tomar cuando entremezclo mis diferentes percepciones: la racional, la emocional y la intuitiva.

Sea como sea, por como yo soy supongo, mis elecciones no son convencionales... más bien extrañas y sin sentido para la mayoría.

Pero para mí, una vez tomada una postura, es inevitable seguir ese camino.


Hace unos años, consultado con una persona rica en conocimiento humano, en mi presencia le dijo a un familiar mio refiriendose a mi:

¿Nunca habeis considerado la opción de que ella es la que va en el buen sentido y el resto del mundo ha perdido el norte?

Nunca me había sentido tan entendida y acompañada.

Necesitaba que alguien, aunque tan solo fuera una sola persona, viera que mi camino tenía un sentido, fuera de lo común, pero sentido.


Que conste que aunque no tenga el apoyo mayoritario soy como soy porque no puedo ser de otra manera (no tengo argumentos suficientemente sólidos para cambiar mi forma) y aunque es una forma de andar solitaria y muchas veces agotadora, en mi interior me siento muy conforme con mi forma, coherente con mi filosofía de vida, tenaz y firme en mis creencias.


Acostumbrarse a caminar sola no significa que de vez en cuando no nos guste que alguien nos acompañe un tramo del camino. Yo no peregrino. Yo hago camino. Aunque solo me sirva a mí.


3 comentarios:

Josep Capsir dijo...

Nadar contracorriente denota personalidad e ideales profundos, de todos modos nunca debemos obsitarnos en ellos. Del consejo amigo y del estudio calmado en la toma de decisiones deberemos extraer las conclusiones para llevar a término nuestros propósitos.
No soy de dar coba a nadie y por eso te digo que cuando conduces sola por una autopista y ves a muchos coches que van en contradirección, debemos plantearnos si somos nosotros los equivocados.
Me gusta la gente que va a contracorriente, ellos son los únicos que pueden cambiar algo; pero siempre desde la reflexión.
Un beso

Pury de CB dijo...

En este escrito me he sentido completamente identificada, ser diferente pasa alguna factura pero cuando se está convencido de ser como se quiere ser se vive por fin en paz.
Yo estoy más sola que antes pero soy más feliz conmigo misma.

un besito con corrientes afines, y si te pasas por mi blog tengo algo para ti.

...solo una mujer. dijo...

Josep... mira que te pusiste serio en esta entrada.. con lo cachondo que tu eres!!!! Y estoy totalmente de acuerdo contigo (pensé que lo había dejado plasmado en mi escrit), que las decisiones (a favor o en contra de la corriente) siempre son reflexionadas, como dije, desde la mente, el corazón y el estómago (punto importante para mí dónde habita la intuición).
Gracias y un abrazo!


Pury, sé que no soy la única que se siente así (agradezco igualmente que me des la mano en esta identificación) pero evidentemente cada uno lo vive desde su propia experiencia. Yo, extrañamente, ahora no estoy más sola, o al menos soy más consciente de tener buenas compañías, pero sigo siendo "la rara" de mi entorno (hasta mi hija lo dice...).

Un abrazo de "germanor" y voy corriendo a tu casa... me mata la curiosidad!!!

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