INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

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jueves, 11 de agosto de 2011

Un día... otro detrás...


Cuando era niña, quería ser arquitecto y decoradora.
Como aquello resultaba volar muy alto, mi anhelo quedó en ser delineante.
A medio camino se me despertaron los sentidos y sin darme cuenta, cambié de rumbo... hacia el "ahora", mirando solo el "presente".
Me ocupé de lo inmediato, de lo necesario, de cubrir aquellos espacios vacíos que llenaban mis entrañas.
El valerme por mi misma, el sentido de independencia, la necesidad de amar y sentirme amada.. todo eso hizo que me alejara de mi objetivo.
Luego, poco a poco, la cosa se fue complicando: hipoteca, boda, divorcio, libertad, carencia... como para pensar en más!
Los años fueron pasando y siempre era igual: "hoy" es lo único que tienes, "hoy" es lo único de lo que te puedes ocupar.
Y ahora que ya he andado bastante camino me doy cuenta que no he llegado a ningún sitio.. a ninguno donde hubiese deseado llegar.
A estas alturas no tengo nada de lo que una chica llega a soñar.
He vivido mucho.
He reído y llorado más.
He andado caminos que solo yo pude andar.
No tengo hipoteca, ni marido, ni carrera profesional.
La vida no pinta fácil, pero siempre hay algo que pintar.
Y todo ésto para darme cuenta que hace mucho que perdí de vista mi rumbo, un objetivo que perseguir.
Seguir viviendo el día a día, pero con la mirada proyectada sobre un destino, sobre un fin.
Y lo peor de todo... no sé cómo se hace eso... y mucho menos, como se consigue mantener el perfil.
Me cuestiono cosas, pero mi mente se resiste a seguir haciendo cálculos, valoraciones, pensamientos que acaben en un "quizás"...
En algún momento (eso digo muchas veces) me tendré que sentar y plantearme en serio a dónde QUIERO llegar.
Solo voy caminando... un paso.. luego, el otro detrás... no sé si podré plantearme algo más.
No sé si sabré plantearme una oportunidad.
No sé si quiero luchar por algún ideal.

jueves, 7 de mayo de 2009

AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!!!!



Me siento tan y tan perdida.

Veo la vida pasar,

intento meterme en ella...

pero no tengo fuerzas.


Me involucro con ésto y aquello,

voy y vengo,

estoy pero soy invisible,

y el mundo gira y gira sin parar.


Quiero gritarrrrrrrrrrrrrr!!!

pero mi garganta se cierra,

no consigo articular palabra,

no se donde estoy.


Tantas cosas para poner en orden

que mi cabeza va a estallar.

Todo empezado,

nada acabado.

Y vienen y viene más.


Todo se me hace grande

y maldigo mi mediocridad.

Quiero escapar de mi pesadilla

pero cada vez me atrapa más.


¿Cuándo será mañana?

¿Cuándo el destino cambiará?

¿Cuándo podré mantener mis ganas

de vivir y de brillar?


Quiero hacerme pequeña,

desaparecer en la inmensidad,

no volver a mirar a la cara,

esconderme en la soledad.


Ojalá desapareciera del mapa

sin dejar nada atrás.

Ojalá todo fuera un mal sueño

que se olvidara al despertar.



jueves, 28 de agosto de 2008


Ganas de querer, de enamorar, de vibrar, de latir, de sentir...
Ganas de reir, de soñar, de acariciar, de tocar el alma...
Ganas de vivir, de salir de esta gruta...
Ganas de saltar del avión sin paracaidas.

Se cierran los ojos y todo lo ven de un color brillante, vivo, alegre, pero distinto y distante al color que hay tras la puerta de los párpados.
Si hay mucha luz, molesta. Si no hay, se sobreesfuerza.
Solo en el terreno de la imaginación el color lo pinta el sueño, con toda la gama cromática que el cerebro no contempla pero sí el ser.

Siento que soy perfecta, que soy mujer, que soy la Diosa que me vió nacer.
Siento que voy en contra, de la razón y del querer.
Siento que cuando sueño me agarran los pies, y cuando camino a ras de suelo, me elevo otra vez.
Siento como un nudo en la boca donde habita la emoción, no se si por vacío o por sobreingestión.

No me quiero confundir, aunque ande tan confusa.
No quiero saber lo que pasará mañana, aunque lo pudiera saber.
No quisiera acabar mis días como ya lo hice la otra vez.
No dejo de querer querer aunque queriendo quiero no querer.

En la orilla de la hora, en la que el alba me vió nacer, escogí mi destino...
Ahora solo falta saber para qué vine de nuevo, con que peso me iré esta vez.

domingo, 20 de abril de 2008

Hoy es noche de luna llena.
Hoy no estaré contigo.
Me ausento en mi vacío.
Hoy quiero encerrarme en mi soledad.

Anoche te eché de menos.
Deseé dormirme escuchando tu susurro.
Como lo hice la noche de anteayer.
Aunque era más mío que tuyo.
Ese querer.

Lágrimas recorren mi rostro.
Quiero dejarme vencer.
Por el llanto y el dolor.
Que me produce no tener.
No tenerte a mi lado.

Te sueño y te extraño.
No se quien eres.
Creo que te invento.
A pesar de tener rostro.

Y creo saber que no soy para ti.
Como tú no eres para mí.
Me gustaría creer que no es así.
Me muero por sentir que no así.
Por que la noche se hace larga.
Y el día también.

Te busco en la nada.
Te sueño una y otra vez.
Tus labios en mi boca.
Tu cariño en mi piel.

Imagino que lees mis palabras.
Como se que algún día puede ser.
Y sabes que hablo de ti.
Y sabes que deseo sentir tu abrazo.
Abrazo de oso, de leche y miel.
Y tus palabras susurrandome.
Diciendo "eso está muy bien".

Y sin decir nada me buscas.
Vienes a buscarme.
Y me abrazas, calladamente.
Solo sintiéndome.
Solo sintiéndote.




Hoy necesitaría unos brazos en los que refugiarme.

Es una de esas noches en que no me quiero acostar por no encontrarme una cama vacía.

Y tengo miedo.

Hace un tiempo decía: tengo miedo a no tener miedo.

Por suerte, tengo miedo. Pero ese miedo me altera en la quietud.

Quiero sentir, experimentar, vibrar, vivir... pero... creo que le estoy poniéndo puertas al campo.

Eso, en teoría, debe ser bueno, conveniente. Pero me entristezco cuando retengo mis ganas de volar. Estoy cansada de emprender el vuelo y estrellarme en el vacío. Estoy cansada de eso. Pero a la vez, me muero por volar.

Alguien me presta atención y vuelo. Pero ahora no me dejo. No quiero elevar mi vuelo. Tengo miedo. Me da miedo sufrir de nuevo. Me da miedo equivocarme, no saber elegir, escoger, saber lo que es acertado de lo que no lo es.

Mejor me voy a dormir. Debe ser el cansancio que me hace desvariar.

Buenas noches soledad.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Hoy quise volver a morir

Hoy quise volver a morir.
Hacía casi dos años que había salido de ahí. Ya no más pena. Ya no más llanto. Ya no más desesperación. Ya no mirar más hacia abajo. Ya levantar la mirada y creer que mi vida vale para algo. Ya tener fuerzas desde dentro para no volver a maltratarme. Ya vivir queriendo vivir.
Pero...
...hoy quise volver a morir.
Volví a no encontrarle sentido a mi vida. A no entender qué hago aquí. ¿De que sirve tanto sufrir, tanto luchar, tanta lágrima derramar?. ¿De qué sirve ponerle ganas, reír, sentir, ver la luz en la nada? ¿Para qué? No entiendo nada. No veo que haya servido de nada perdonar el pasado; disculpar las ofensas, las propias y las ajenas; creer que estoy limpiando de algún pago (no sé de qué), de otra vida tal vez, mi alma.
Hoy por hoy, no tengo nada.
No creo tenerme ni a mi.
A mis cuarentaytantos vivo donde nadie quiere vivir.
Las deudas se acumulan, por mucho que mi vida se haya convertido en un no consumir, en un no necesitar, en un no gastar.
Los hombres huyen, se escapan, ya no están.
Mi hija..... también se va. Ni ella quiere estar aquí.
Pero yo he de seguir. No he de ser cobarde. Eso es lo que me dice todo el mundo. Eso es lo que queda bien hacer. Pero sigo preguntándome ¿para qué?.
He trabajado, lo juro, en no sentirme así!
He reído, aun cuando me he sentido morir, pensando que así conseguiría sobrevivir. Poderle al dolor. Cuantas veces he visto estrellas de colores en el firmamento pensando que me merecía, aunque tan solo fuera un momento...
Pero hoy no. Hoy vuelvo a querer morir.
Y lo peor, es que aquí me quedo.
Y ahora que grito en silencio escucharé palabras de aliento, desde aquí, desde "los amigos ajenos". Y la vergüenza se apodera de mi. Por que no quiero dar pena. No quiero decir: pobre de mi! Pero a la vez todo se enreda. Y solo lágrimas fluyen de mi... y estas letras, que esperan encontrar la vía de escape para todo lo que hierve dentro de mi.
Me quiero esconder en un agujero... y no salir.. no tener que dar la cara... no tener que ir a trabajar mañana... no escuchar nada... no decir nada... no volver a salir.
Disculpar mi lamento. Es que hoy solo quise morir.

miércoles, 30 de enero de 2008


Me dices "Te Amo", sin embargo veo una sombra que todo lo enturbia.

Datos, papeles, nombres y fechas... pero mi instinto me dice: cuidado.

Y no sé por qué. Y no entiendo qué me hace sentir este desasosiego.

Me da coraje. Mucha rabia.

Yo no soy así. No me gusta esto que siento.

Pero absurdo sería negarlo. Lo siento.

Quiero creerte, pero no lo hago.

Quiero amarte, pero me separo.

Si soy consecuente conmigo misma, me mantendré al tanto.

Si me arriesgo, me tiro del barco.. mejor ponerme chaleco, por si acaso.


Solo el TIEMPO lo dirá.

Solo el DESTINO confirmará o desmentirá mis pensamientos.


Ojala todo sea un mal momento. Nada más.

viernes, 26 de octubre de 2007

Miedo


Hace poco, en una entrada de blog de alguien que escribe desde el corazón, hice un comentario respecto al miedo.... y recuerdo bastante cada día que puse algo que no había analizado al escribirlo pero que me dice mucho:


"Tengo miedo a no tener miedo"


Por suerte, o por que el universo se ha confabulado para dar respuesta a mi inquietud, vuelvo a tener miedo. Siento que tengo miedo.

En muchas ocasiones o situaciones uno tiene miedo aunque no es consciente de ello.

Pero cuando yo siento el miedo como lo siento ahora, me alegro y me "acojono": un temblor interno que me hace perder la consciencia de mi propia respiración; un temblequeo en las manos, ya sea al teclear o al sujetar un teléfono o al conducir o...; una especie de zozobra en que me aturdo al no saber por donde voy a tirar...

Y quien lea ésto pensará, ¿y se alegra por sentir eso?... pues si. Por que eso solo lo siento cuando llega, se cruza en mi camino alguien que despierta/recupera mis sentidos.

Posíblemente solo sea una ilusión óptica; lo más probable es que todo quede en aguas de borraja (como dice mi madre); seguramente en unos días se desvanecerá el encanto... Pero mientras, yo vibro. Y eso es lo que me gusta y a la vez, cada vez más, me da miedo.

No quiero equivocarme.

No quiero soñar más de lo debido.

Quiero despertar de mi sueño y ver que es real y no es equívoco.

Pero....

....Ahora tengo miedo.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Je t'aime




Tengo ganas de llorar por dentro.

Pero todo está bien por fuera.

No pasa nada de particular.

¿Tal vez será por eso?

Tiempo... todo lleva su tiempo.

Enamorarse. Ya llegará.

Tengo ganas de sentir eso.

Y creo que por ello me emociono ante una perspectiva ilusoria.

Y siento que por ello tengo ganas de llorar.

La música siempre me transporta a un mundo de sensaciones que desearía sentir y no siento.

Las lágrimas quieren salir hacia fuera... pero no sé por qué.

Nada me duele, nada me falta.

Aunque las sonrisas se ausenten.

Y cuando aparecen, son de nerviosismo.


Tiempo, solo hace falta tiempo.

Que el tiempo corra y me lleve con él.

A otros tantos nuevos mundos que me faltan por conocer.

A nuevas sensaciones

A risas y llantos.

A amor y desamor.

Por que ahora es un tiempo muerto.

Es como una pausa, un impás del camino.

Me siento quieta, aunque sé que estoy en marcha.


Este presente me sabe a vacio.

Sueño con un futuro que no sé.

No quiero imaginarlo.

Pero a la vez lo espero.

Por que ese futuro es mañana mismo.


...y mientras, te espero.



lunes, 27 de agosto de 2007

Siniestra sensación


Tengo miedo.
Me cuesta reconocerlo, pero tengo miedo.
Miedo a ser esa mujer amargada que una noche vi reflejada en el oscuro fondo de un cristal de autobús.
Me aterra, me asusta, siento miedo, mucho miedo.. por que aunque creo trabajar día a día para no ser ella, cada vez la siento más cerca.
Esa amargura en el semblante. Ese dolor, pesadumbrez, rabia, ira, odio en el alma por haberme destrozado tantos sueños dorados, bellos, hermosos y ansiados...


Hoy me pesa el alma. Me cansa la vida. El vacío, el silencio, la soledad de unos días perdidos, que se convierten en semanas, meses y años... y en definitiva, en toda mi vida. El aprendizaje está siendo muy duro y aunque mi Ave Fénix resurge una y otra vez de las llamas del delirio incandescente de la muerte, la vida solo se mantiene durante unos segundos, que se convierten en minutos, horas, días, semanas, meses y años de permanencia en este absurdo.

Quisiera ser alguien para verme desde fuera. Qué es lo que entrego en cada imagen mía. Qué sensaciones buenas, aunque mejor las malas, hago percibir ante mi presencia, mis palabras, mi aliento.. Ser ese alguien que contempla, interpreta, juzga y sentencia ante lo que ve, ante como me ve. Saber desde fuera lo que emerge de dentro.

Cuantas veces deseo gritar, llorar y vociferar que ya no puedo más, que necesito AMAR y ser amada para que el universo entero lo sepa y me entregue lo que me corresponde por derecho... Y a la vez, quisiera pertenecer al mundo del silencio. No hablar. No transmitir ni un solo quejido. No exteriorizar ni una sola de las palabras de mi amargura. Mejor callar. Desaparecer. No contactar nada más que con el silencio. Pero sobre todo, con ese silencio interno, el que me permite descansar y no ser consciente de que me estoy muriendo. Muriendo de miedo.
Miedo a esa mujer amargada
.

Regalos que recibo