INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

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jueves, 3 de enero de 2008

Frio


El invierno... siempre me ha gustado el invierno... hasta que me vine a vivir a esta casa.

El invierno... a través de una ventana... con su lluvia y con su viento... Me gusta el invierno.

Pero...

Es duro llegar a casa y sentir frio. Se te cuela hasta en el alma. Te desganas. Te apagas. Te hielas.

Pero no tienes frio en el alma, no. Tan solo en el cuerpo. Y el cuerpo se habitúa. Aunque se mantiene en ese duelo. Lo acepta y lo rechaza. Las manos y los pies frios. Da igual los patucos que te pongas. Da igual si vas en zapatillas o en botas.

Estar en casa ya no es placentero. Casi que mejor estar en la calle. Tal vez por eso, casi no entro.

Pero llega la noche. Y vuelves a tu agujero. Frio.

Me gustan estos aguaceros. Caer el agua en el invierno. Mira que son molestos!!! Pero cuanto los agradezco. Por que cuando llueve, el frio es menos intenso.

No puedo recibir visitas. Se me congelan dentro.

Nadie viene a verme. Y menos con este tiempo!

¿O seré yo que llevo el frio dentro?


Ante esto es cuando siento que soy de las que poco tengo.

Tan solo el frio invierno metido en los huesos.




lunes, 3 de diciembre de 2007

Mi futuro



Estoy construyendo mi futuro a partir de hoy.
Empiezo a encajar las piezas del puzzle del dibujo que pronto será escenario de mi realidad.
Cada paso, cada detalle, cada inhalación, cada experiencia me conducen a mi lugar, a mi destino.
Siento como el Universo me apoya, me anima, me sostiene para seguir correctamente el proceso de Creación de mi propia Vida.
El Sueño empieza a tener forma delimitada, contornos, colores, sombras, volumen, olor, espacio....
Estoy caminando firmemente por ese camino, por la conquista de mi lugar en este mundo.
Soy yo, cada vez más yo, cada vez más Consciente de mi yo.
Y YA soy feliz por ello!!!!

Rio, salto, lloro, amo!!!!
Mi hogar, mi paz.
Mi compañía, el cielo.

Mi forma, la sonrisa.

Mi lenguaje, el corazón.
Mi trabajo, la ayuda.

Mi lema: la VIDA.






domingo, 21 de octubre de 2007

Las cuarentonas


Tengo en la memoria mis días de descanso cuando era una niña.
En otoño, invierno... en casa.
Mi padre escuchaba en la radio los partidos de futbol, mientras mi madre planchaba.
Yo pasaba la tarde, con su oscurecer lento, dibujando a lápiz. Me gustaba copiar láminas (nunca supe de donde salían) de paisajes. Árboles estilizados sobre peñascos marinos con pequeñas casitas al fondo.
Recuerdo el color de la tele: siempre en blanco y negro. Y sin más emisoras que ver que la que había. No había discusión. Todo parecía bien. Por que no había más. Ni tan siquiera se podía imaginar el futuro multiple de posibilidades.
Y especial recuerdo guardan aquellos días en los que se iba la luz. Iluminados por tambalenates velas se sacaban las cajas con las viejas fotos y se revisaban, explicando historias de gentes desconocidas para mí pero de las que mis padres hablaban como si de una novela se tratara.
Entre todas aquellas fotos, siempre aparecía alguna de alquellas viejas solteronas. Aquellas mujeres que a los treinta años ya eran mayores para casarse, pero que si no lo hacían antes de los cuarenta, jamás lo harían. Se quedarían para "vestir santos".
La imagen proyectada hoy en día en mi mente de aquellas mujeres es la de unas señoras embutidas en sus vestidos cerrados hasta el cuello, con medias opacas y zapatos de bajo tacón. Pero lo que más me viene a la mente es su mirada. Su rostro casi sin arrugas pero sin expresión. Tristes y apagados. A la vez, resignados.
Tengo la sensación de que aquellas mujeres ya no tenían ilusiones. No esperaban nada de la vida.. Tan solo, posiblemente, ver crecer a los hijos de los hermanos. Cuidar de los padres hasta sus últimos días. Y sentir las risas y bromas de los más jóvenes ante su soledad.
Pero ahora, ahora que yo ya he pasado esa edad y que no estoy casada, siento como en mi interior todavía fluye la sangre. Sigo teniéndo ilusiones y deseos . Sueño con encontrar compañero de camino con el que hacerme "mayor". Muchas veces, en mi soledad, siento como mi cuerpo se estremece deseoso de placer.
Pero hoy, con la bajada de temperaturas, con el desear estar en casa, cálidamente acurrucada en el sofá con una manta viendo una película... me ha pasado por la mente:
-¿Y si el resto de mi vida es éste? No soñar. No desear. No buscar. No estremecerme.
Ha habido un momento que he sentido que mi vida seguirá en soledad. Y aunque ahora sienta que no podré acostumbrarme, sé que si así ha de ser, será.
Me quedaré sentada en mi casa, acurrucada con una manta, viendo una película... haciéndome mayor y acostumbrándome a mi soledad, como aquellas viejas cuarentonas.
Solo el tiempo lo dirá.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Posibilidades


Tengo resaca.... resaca de mi visita ayer noche al monte, al bosque... Me atacaron los bichos y hoy estoy que me deshago de picor. Toco la zona y parece un volcán a punto de explotar. Incluso por su temperatura.
Me puse mi pomada antipicor, me tomé mi antihistamínico.. y nada. Probé con el vinagre, el aloe vera... y nada. Pica que te pica y me deshago de picor.. No me quiero rascar por que eso es aun peor: empiezas y solo acabas cuando te arrancas la piel a tiras.. pero que conste, que ganas no me faltan.
Quieras o no ese malestar afecta a tu estado general y me siento irritable. Menos mal que estoy sola y no tengo a quie chinchar. Ya me gustaría a mi tener a mi lado a alguien que me ponga paños frios, que me consuele y me calme, que me ayude a relajarme y no a tensionarme. Ya quisiera yo... pero no, no es ese el caso.

Por otro lado, esta noche he visitado un piso para alquilar. Una compañera de trabajo me consiguió el contacto y ahí que voy yo. Y bueno, no es un pisazo pero está habitable. Lo mejor que tiene es que es un primero, con entrada independiente y tiene una terraza. No hay vecinos ni arriba ni abajo por lo que tranquilidad no falta.
La verdad: siempre sueño con algo mejor pero demasiado es si puedo acceder a él. Los precios están imposibles de tocar y yo sola, con mi salario mileurista no me puedo permitir mucho más. Hoy por hoy, en el piso en el que vivo sobre todo disfruto de luz, pues es un tercero (sin ascensor, para hacer ejercicio), y de disponer de balcón y terraza... pero convivir con emigrantes que no consideran las zonas comunes lugares a mantener límpios, que tienen otros hábitos tanto culinarios, como horarios, como higiénicos... no es fácil. Mi hija y yo ya nos hemos acostumbrado en parte a ello, pero cada día que pasa cansa más.
Justo ahora, mientras escribo estas líneas, en la calle se forma un revuelo. Unos chavales han "cogido" un coche, lo han forzado y andan por la calle dando tumbos. Hace acto de presencia la policía y todo el mundo desaparece. Yo ya no digo nada. Lo he hecho en alguna otra ocasión y me ha acarreado más problemas que otra cosa. En según que sítios cuesta ser cívico. No puedes ir en contra de todo tu entorno. Así que mejor callar y seguir escribiendo.
Bueno, no sé que pasará con esa nueva posibilidad de trasladarme. El propietario y yo estamos informados de las condiciones (yo de las que él ha puesto y él de las que yo puedo ofrecer). A falta de saber cual es su decisión, simplemente esperaré a que el destino me marque el camino. Si esto prospera será por que es el paso que ahora me toca dar; si no lo hace, es por que algo mejor me ha de llegar.. Siempre intento pensar así para darme fuerzas y ánimos.

Regalos que recibo