INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

miércoles, 30 de enero de 2008


Me dices "Te Amo", sin embargo veo una sombra que todo lo enturbia.

Datos, papeles, nombres y fechas... pero mi instinto me dice: cuidado.

Y no sé por qué. Y no entiendo qué me hace sentir este desasosiego.

Me da coraje. Mucha rabia.

Yo no soy así. No me gusta esto que siento.

Pero absurdo sería negarlo. Lo siento.

Quiero creerte, pero no lo hago.

Quiero amarte, pero me separo.

Si soy consecuente conmigo misma, me mantendré al tanto.

Si me arriesgo, me tiro del barco.. mejor ponerme chaleco, por si acaso.


Solo el TIEMPO lo dirá.

Solo el DESTINO confirmará o desmentirá mis pensamientos.


Ojala todo sea un mal momento. Nada más.

lunes, 28 de enero de 2008


Hay días en que parece que todo es perfecto tal como está,


y otros en que no sabes por donde saldrás.


Unas veces crees que todo lo que te propongas lo puedes conseguir,


otras que nunca nada tendrás.


Una mirada desaparece;


una llamada te puede alegrar.


Crees que tu vida solo tendrá mediocridad


y de golpe ves como eres de especial.


Tienes confianza y fuerza para andar,


aunque al miedo espacio no le puedes dar.


Quiero cantar de alegría,


y a la vez llorar.


Es todo tan bello y hermoso


que parece que vives en oscuridad.


Adios pasado; presente, instálate ya!


Va por ti!

domingo, 27 de enero de 2008



Mi querida Fire..
Hoy escuché por primera vez a esta joven voz... y fue gracias a ti.
Me gustó tanto que empecé a buscar toda la música que de ella encontré y no he dejado de escucharla una y otra vez...
Me resulta nostálgica.. melancólica.. apasionada y dulce también.
Ojalá entendiera lo que dicen sus letras... es el problema que tiene no saber inglés.
Pero la música se me mete dentro... la siento en el centro de mi ser.
Gracias querida Fire... por hacerme conocer el sonido de mi alma.

Nuestra primera salida


Hoy fué la primera vez que salíamos juntas.

Aunque yo odie ir de tiendas (de ropa) y tu odies andar (pasear), compartimos la tarde, algo poco habitual.

Estuvimos en la gran ciudad. Sin coche, en tren. Y caminar de aquí para allá.

Como conozco tus deseos te llevé a aquella gran tienda a la que tanto querías entrar... Y fué divertido, por que después de patear un par de plantas, me dijiste que te agobiaba el lugar..

Salimos sin haber comprado más que un par de "chuminas".. y seguimos caminando.

Una tienda y otra más...

Vaya barbaridad!!

Todo estaba a reventar!!

Y yo, que odio las mogollonás!!

Menos mal que tú también te empezaste a agobiar.. y pasamos a mirar otras cosas, que nos gustan más.

Pendientes y collares, juguetes y muebles, libros y papeles... Esas si son más mi debilidad.

Llegamos a una plaza principal y allí, unos helados nos pusimos a zampar.

Había un payaso en medio y de todo el mundo se quería pitorrear!

Al final, con los pies a reventar, y unas cuantas bolsas (de casi todo pero de ná!) volvimos al tren a montar para volver a nuestra ciudad.. con la extraña sensación de que tendríamos que caminar aún mucho más para llegar a casa.. pues no quedarían autobuses para llevar.

Pero mi hija empezó a suplicar, que por favor hubiera uno que nos pudiera acompañar. Y tanto y tanto pidió, que cuando llegamos a la estación, el último autobús acababa de llegar. Y subimos con una alegría inusual!! Contentas como castañuelas por no tener que caminar más!

Y este ha sido nuestro primer gran asalto juntas a las compras de rebajas (aunque ya estén casi al final)

Un día para recordar.





martes, 22 de enero de 2008

Luna llena


Esta tarde, al volver del trabajo a casa, se estaba poniéndo el Sol en el retrovisor de mi coche. A mi izquierda los cristales de las casas reflejaban el fulgor de los últimos rayos. A la derecha, el mar. Hoy estaba tranquilo; en su suave mecer las crestas de las olas se pintaban de oro, de purpurina dorada. Todo brillaba bajo ese manto de luz solar.
Pero al frente, por encima de los edificios, de los árboles, de la carretera... como a tiro de piedra, se dibujaba una redonda Luna. Hermosa y grande. El cielo limpio de nubes y esos rayos solares hacían que la Luna brillara como si fuera media noche. Y estaba muy grande!! Como si se pudiera coger con la mano, como si fuera una pelota gigante. El efecto óptico que produce ver la Luna sobre la ciudad potencia las medidas pareciendo que hoy, la Luna, fuera más llena que nunca.
Esta próxima noche es mi noche. Noche de Luna llena. Encuentro con mi gente, con los lunáticos. Y cerraremos los ojos y sentiremos dentro la gran Luna. Y seremos luz. Y seremos mujeres. Por que la Luna es la feminidad, así como el Sol es la masculinidad. Ese yin yan perfecto que acompaña a nuestra madre Tierra.
Y entre todos sembraremos las semillas de la humanidad: Amor, Paz, Prosperidad, Crecimiento, Gratitud,...
Y cada uno tomará la palabra para expresar, para compartir sus sentimientos, sus necesidades, sus sueños,...
Y como siempre, yo no sé que diré hasta que esté allí. Simplemente dejaré fluir las palabras, dichas por el alma, no por la cabeza ni el corazón. Buscando lo más profundo de la esencia de ésta, tan solo una mujer.

miércoles, 16 de enero de 2008

Elle disait





Elle disait
jai deja trop marcher
mon coeur est deja trop lourd de secret
trop lourd de peine

elle disait
je ne continue plus
ce qui mattend,je lai deja vécu
cest plus la peine

elle disait que vivre était cruel
elle ne croyait plus au soleil
ni au silence des églises
meme mes sourires lui fesaient peur
cétait lhiver dans le fond de son coeur

elle disait que vivre était cruel
elle ne croyait plus au soleil
ni au silence des églises
meme mes sourire lui fesaient peur
cetait lhiver dans le fond de son coeur

le vent n'a jamais été plus froid
la pluie plus violente que ce soir-là
le soir de ses 20 ans
ce soir où elle a éteint le feu
derrière la façade de ses yeux
dans un éclair blanc

elle a surement atteint le ciel
elle brille a coté du soleil
comme les nouvelles églises
et si depuis ce soir-là, jai peur
cest qu'il fait froid dans le fond de mon coeur

elle a surement rejoins le ciel
elle brille a coté du soleil
comme les nouvelles églises
et si depuis ce soir-là, jai peur
cest qu'il fait froid dans le fond de mon coeur

Isabell Boulay (Francis Cabrel)

martes, 15 de enero de 2008


Que nadie se lleve a engaño.
Mi optimismo, mi alegría, mi estado semi-eufórico de este último tiempo no me hace estar ciega. No me deja colgada del limbo sin ser consciente de las otras realidades de mi vida.
Muchas de las cosas que me bajan de mi nube rosada son las mismas cosas de siempre.
Siempre han estado ahí. Trabajo una y otras vez en ellas para que no se conviertan en un lastre que impida mi avance.
Hoy, una de esas realidades se me hace presente. Muy presente. Es la misma de siempre pero hoy se me hace más difícil esquivarla.
¿Por qué los hombres huyen de mi?
¿Por qué se asustan y se van, unas veces diciendo adiós y otras tan solo desapareciendo?
Mi relación con el sexo masculino es extraña. Siempre me he sentido cercana. Cada día que pasa siento más que puedo ponerme a su nivel y entenderlo, saber como piensan y actuan, como reaccionan, como sienten y padecen.
En mi trabajo de paz interior he fumado la pipa de la paz con ellos para guardar el hacha de guerra y no vivir en el rencor, en el resentimiento, en la recriminación. He aceptado como lección de mi aprendizaje de vida las experiencias que me ha tocado vivir con cada uno de los hombres con los que me he cruzado. He perdonado y justificado conductas, buscando tan solo la responsabilidad de mis propios actos en mi relación con ellos. Pero sigo sin entender, mejor dicho creo que sigo sin aceptar que los hombres con los que me cruzo huyan, desaparezcan, me esquiven.
No voy a entrar en el juego de sentirme mal por ello. Juego en el que he vivido gran parte de mi vida. Ahora tengo claro que si no hay hombre que sea capaz de estar a mi lado, de aceptarme y respetarme, de admirarme y apoyarme, de confiarme sus deseos, sus anhelos, sus miedos; si no se cruza en mi camino aquel que me complemente sin ahogarme, sin asfixiarme; si he de esperar a otra vida para encontrarlo… no voy a dejar de ser yo. Tal y como soy. Ésta que cada día se reafirma más en su condición de mujer.
Pero sigo deseando encontrarte y compartir el camino juntos.

Regalos que recibo