INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

martes, 22 de enero de 2008

Luna llena


Esta tarde, al volver del trabajo a casa, se estaba poniéndo el Sol en el retrovisor de mi coche. A mi izquierda los cristales de las casas reflejaban el fulgor de los últimos rayos. A la derecha, el mar. Hoy estaba tranquilo; en su suave mecer las crestas de las olas se pintaban de oro, de purpurina dorada. Todo brillaba bajo ese manto de luz solar.
Pero al frente, por encima de los edificios, de los árboles, de la carretera... como a tiro de piedra, se dibujaba una redonda Luna. Hermosa y grande. El cielo limpio de nubes y esos rayos solares hacían que la Luna brillara como si fuera media noche. Y estaba muy grande!! Como si se pudiera coger con la mano, como si fuera una pelota gigante. El efecto óptico que produce ver la Luna sobre la ciudad potencia las medidas pareciendo que hoy, la Luna, fuera más llena que nunca.
Esta próxima noche es mi noche. Noche de Luna llena. Encuentro con mi gente, con los lunáticos. Y cerraremos los ojos y sentiremos dentro la gran Luna. Y seremos luz. Y seremos mujeres. Por que la Luna es la feminidad, así como el Sol es la masculinidad. Ese yin yan perfecto que acompaña a nuestra madre Tierra.
Y entre todos sembraremos las semillas de la humanidad: Amor, Paz, Prosperidad, Crecimiento, Gratitud,...
Y cada uno tomará la palabra para expresar, para compartir sus sentimientos, sus necesidades, sus sueños,...
Y como siempre, yo no sé que diré hasta que esté allí. Simplemente dejaré fluir las palabras, dichas por el alma, no por la cabeza ni el corazón. Buscando lo más profundo de la esencia de ésta, tan solo una mujer.

1 comentario:

Serina dijo...

deseo que pases una noche perfecta...y mañana puedas contarnos lo bien que te lo has pasado.
un beso

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