INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

martes, 15 de enero de 2008


Que nadie se lleve a engaño.
Mi optimismo, mi alegría, mi estado semi-eufórico de este último tiempo no me hace estar ciega. No me deja colgada del limbo sin ser consciente de las otras realidades de mi vida.
Muchas de las cosas que me bajan de mi nube rosada son las mismas cosas de siempre.
Siempre han estado ahí. Trabajo una y otras vez en ellas para que no se conviertan en un lastre que impida mi avance.
Hoy, una de esas realidades se me hace presente. Muy presente. Es la misma de siempre pero hoy se me hace más difícil esquivarla.
¿Por qué los hombres huyen de mi?
¿Por qué se asustan y se van, unas veces diciendo adiós y otras tan solo desapareciendo?
Mi relación con el sexo masculino es extraña. Siempre me he sentido cercana. Cada día que pasa siento más que puedo ponerme a su nivel y entenderlo, saber como piensan y actuan, como reaccionan, como sienten y padecen.
En mi trabajo de paz interior he fumado la pipa de la paz con ellos para guardar el hacha de guerra y no vivir en el rencor, en el resentimiento, en la recriminación. He aceptado como lección de mi aprendizaje de vida las experiencias que me ha tocado vivir con cada uno de los hombres con los que me he cruzado. He perdonado y justificado conductas, buscando tan solo la responsabilidad de mis propios actos en mi relación con ellos. Pero sigo sin entender, mejor dicho creo que sigo sin aceptar que los hombres con los que me cruzo huyan, desaparezcan, me esquiven.
No voy a entrar en el juego de sentirme mal por ello. Juego en el que he vivido gran parte de mi vida. Ahora tengo claro que si no hay hombre que sea capaz de estar a mi lado, de aceptarme y respetarme, de admirarme y apoyarme, de confiarme sus deseos, sus anhelos, sus miedos; si no se cruza en mi camino aquel que me complemente sin ahogarme, sin asfixiarme; si he de esperar a otra vida para encontrarlo… no voy a dejar de ser yo. Tal y como soy. Ésta que cada día se reafirma más en su condición de mujer.
Pero sigo deseando encontrarte y compartir el camino juntos.

6 comentarios:

Candela dijo...

Deseo natural de cualquier persona de encontrar al otro, al complemento.

Pero no hay que dejar de ser uno mismo, aunque toda relación, toda convivencia también significa acoplamiento, pero no renuncia.

No se puede renunciar a la vida, al pensamiento, a los sueños.

Solo te puedo mandar un abrazo y el deseo de que encuentres a esa persona especial.

Besos.

Anónimo dijo...

....Y de nuestra hermana se asuntan por su físico y su coraza de seguridad, y a mi no se acercan por lo que soy, y .....y....realmente crees que son hombres lo que huyen, o niños grandes que juegan a ser hombres?...yo solo sé que ya hemos renunciado demasiadas veces a ser nosotras, y merece la pena que se alejen, que no se acerquen, o que huyan aquellos que no estes dispuestos a permanecer en algo tan bello como es aceptar al otro en su esencia, en sus virtudes y en sus defectos...como siempre sé que mi palabreria es fácil de decir, y dificil de llevar a cabo...pero está vez no hay marcha atrás, hay que seguir en el camino de llegar a la esencia de nuestro hogar, cada persona al nacer inicia un nuevo camino de vuelta a casa, así que sigue caminando, no te detengas...las almas libres fluyen con la vida y no todo el mundo está dispuesto a fluir al lado de almas libres....un beso desde el alma

Anónimo dijo...

por cierto aunque sé que no hace falta, si soy yo, lamasbrujilla...muakssss

MeRCHe dijo...

Los hombres no huyen de ti, huyen de su temor al compromiso, quizá por falta de madurez, porque aceptar un compromiso no es fácil requiere tiempo, risas, comprensión, equilibrio, desprendimiento, solidaridad, magia, sentido del humor... requiere ser una persona madura, y muchos hombres no están dispuestos a renunciar a su egoísmo, a sus miedos, a asumir responsabilidades de pareja de igual a igual con la mujer.
Hay infinidad de motivos por los que los hombres huyen

MeRCHe dijo...

me quedé a medias, decía que hay infinidad de motivos por los que los hombres huyen, pero yo creo que el principal es como ya he dicho falta de madurez.

...solo una mujer. dijo...

Gracias a todas...
La verdad es que me animais al hacerme ver que es cierto, que lo que hoy en día faltan son hombres maduros, hombres responsables de si mismos y que quieran asumir compromisos.
No hace mucho una amiga me hablaba de la clasificación que le hacía su psicoterapeuta sobre diferentes tipologías de hombres:
Los guerreros: primitivos, impulsivos, carnales, seductores...
Los St. Jose.: hombres buenos, dulces, amantes cuidadores, siempre en segundo lugar.
Y los sabios: maduros, serenos, inteligentes, pacientes.

Sinceramente creo que hay más divisiones, pero si hay estas tres yo ahora quiero un hombre sabio a mi lado... de los otros, ya he tenido y me quedé a medias. Ahora lo quiero todo.

Un beso, de corazón de mujer.

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