INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

martes, 8 de enero de 2008

Hermoso


Hasta el cansancio tiene sabor a vida.

No hay nada especial, nada de particular... pero me siento PLETÓRICA.

Y es una plenitud tranquila, en paz.. con una sonrisa.

No hay gritos, ni enfados, ni protestas desproporcionadas.

No hay obligaciones, ni los "debo", ni los "tengo"....

Cualquier cosa me emociona, me eriza el vello, me conecta con mi respiración, con mi palpitar, con mi lagrimal, con los sonidos, con el olor, con los sabores y los colores...


Si me paro un segundo me hago consciente de que ésto también es pasajero.

En mi creencia de lo efímero de la existencia, es tan válido para lo desagradable como para lo agradable.

Cuando el viento viene en contra, ese pensamiento me hace respirar hasta que pasa, hasta que el mar se vuelve calma.

Pero también ocurre cuando la simple contemplación del cielo me excita; también hay que saber que mañana puede no ser así. Que las tormentas más negras y feroces pueden tapar el azul del cielo y dejarme a oscuras.

Tanto en un caso como en otro, la relativización de las emociones me permite sentirlas pero no sufrirlas. Eso hace que me sienta doblemente bien. En alegría y en paz.


Déjame que te lo diga una vez más..... GRACIAS.

1 comentario:

IGNACIO dijo...

Que gran verdad, quien logra dominar las emociones, logra normalmente encontrar el equilibrio en la vida.

Te abrazo.

Regalos que recibo