
Hoy analicé, me di cuenta, por fin, de qué me está frenando tanto últimamente:
El miedo.
Tengo miedo, temor, reparo... llámale como quieras, a desilusionarme de nuevo.
Una sueña a lo largo de su vida con un montón de cosas.
Luego, se va dando cuenta que muchos sueños solo son sueños realizables (eso sí, con algo de voluntad y constancia).
Y en vez de convertir esa posibilidad en una alegría... sin saber cómo ni porqué, se van postergando día a día.
Y un día como hoy, abres los ojos y te das cuenta.
Ves con toda claridad porqué no empiezas a pintar, porqué ni tan siquiera adelgazas, porqué ese libro que empezaste a escribir se va aparcando cada vez más, porqué las relaciones cada vez duran menos, porqué sigues trabajando en lo que no quieres trabajar...
Y es que tengo miedo. Miedo al fracaso, a volver a fallar(me) una vez más.
Mientras los sueños fueron sueños, se soñaron y ya está. Y soñándolos, sonreía.
Ahora, que al alcance de la mano (tal vez) están... no soy capaz de meterles mano y alcanzarlos de una vez ya.
Y como tantas otras veces, lo mejor es dejar que "los sueños, sueños son" antes que fracasar.
Pero ahora ya no es tan fácil: ahora me doy cuenta que no los alcanzo no porque no pueda, sino porque yo misma me freno. Ahora ya soy consciente. No puedo echarle la culpa a mi mala suerte.
Y en teoría... ESO SE VA A ACABAR!!!! (ojalá me escuche en serio algún día).
....la realidad, ya se verá.