INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

viernes, 28 de marzo de 2008

INTIMITAT

Como no podía ser de otra manera, mañana noche iré a ver una obra de teatro un tanto peculiar... sobre todo por que se llama como mi blog: INTIMIDAD. Una obra a la que deseaba asistir hace tiempo pero no se daban las circunstancias para que pudiera.. hasta hoy.

“Sé que el amor es un juego sucio; tienes que mancharte las manos. Si te mantienes a distancia, no sucede nada interesante. Además, debes encontrar la distancia adecuada entre las personas. Si están demasiado cerca, te aplastan; si están demasiado lejos, te abandonan.” Este es un fragmento de la novela “Intimidad” de Hanif Kureishi, escritor inglés de origen pakistaní.


Intimitat, que ya fue adaptada al cine (Intimacy, Patrice Chéreau, 2001) y también al teatro, la podemos volver a ver estos días representada encima de un escenario en una adaptación de Gabriela Izcovich y de la mano de Javier Daulte.


Un texto excelente y una interpretación a la altura del texto. La obra dispara contra la inmovilización emocional y personal que puede existir detrás de cualquier matrimonio. En este caso el matrimonio está formado por un escritor de éxito (Joel Joan) y una mujer inteligente (Clara Segura). Drama y comedia se dan de la mano en esta obra para el lucimiento de sus actores y el gozo de los espectadores.


Una ultima idea de Intimitat, extrapolable a cualquier situación más allá del matrimonio: “A veces hemos de ser infieles a nosotros mismos y romper con el pasado para evolucionar.”


Ya os contaré que tal...

jueves, 27 de marzo de 2008

Earth Hour 2008

(Recibo la información del blog de lirio - y ésta a su vez de GemaBlog)





El próximo 29 de marzo el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) organiza por segundo año consecutivo una iniciativa que pretende que más de 30 millones de personas colaboren apagando todas las luces y aparatos electrónicos en sus hogares durante una hora como protesta contra el cambio climático y las políticas energéticas.
Tal y como indican en su web, Earth Hour nació el pasado año en Australia y lograron que 2.2 millones de personas y 2.100 empresas de Sydney apagaran sus luces durante una hora. Este masivo esfuerzo colectivo redujo el consumo de energía en un 10.2% durante los 60 minutos que duró, lo que equivale aproximadamente al consumo energético de 48.000 coches durante un año.
La Hora del Planeta pretende demostrar que uniéndonos todos a esta iniciativa podemos conseguir un cambio positivo en la lucha contra el cambio climático.Además de apagar las luces de 8 a 9 pm el sábado 29 de marzo del 2008 también colaboramos por esta causa si sustituimos focos viejos por focos compactos fluorescentes ahorradores de energía. Así como comprometerse en reducir el consumo de energía.Divulga esta noticia para que todos tengan conocimiento de ella y súmate a la iniciativa por tu bien y por el de todos.




Fuente: Vagabundia.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Reflexiones.


Lo que ayer escribí, ya me dió contestación.

Dije que algo se removería dentro y así fue.

Ya sé por qué me engordé como lo hice:

Para "protegerme".

Instinto básico de supervivencia emocional.

En momentos de crisis el cuerpo se pone las defensas

ante cualquier ataque ocasional.

Pero poco a poco me relajo,

me libero,

se que no hay nada que temer.

Nadie me va a atacar.

Por que yo soy paz.

Por que me amo tal cual.

Por que mejor sola que mal.

Y mi cuerpo de nuevo vuelve a su estado normal.

Y este verano, no habrá nada que ocultar!

Dentro de toda mi paz hay algo que me "tortura", aunque no me atrevo mucho a hablarlo (vaya a ser que el Universo escuche mi temor y me mande más castigo). Pero a la vez tengo necesidad de decirlo pues no por cerrar los ojos va a desaparecer, y tal vez al hablarlo ponga manos a la obra para solucionarlo.

...me siento gorda...

No suelo ver la tele, pero a veces la veo. Y ya salió el anuncio de "ya es primavera en el Corte Inglés". Ese anuncio siempre marca un antes y un después. Es el aviso de que el buen tiempo llega y que habrá que lucir palmito. Y aunque nunca me ha preocupado en exceso "lucir", reconozco que ahora me siento fea, me siento gorda, me siento haber perdido el "sexapil" para con los demás y para conmigo misma. Ya no me cabe la ropa. Todo me ajusta en exceso. Me oprime y me aprieta. Me noto hinchada, embotada, corcho. ¡Qué asco! Siempre tan y tan difícil verme bien, y aunque muchas veces lo he conseguido, como cuesta de mantener...

Sí, sé lo que pensaréis: haz dieta, un poco de deporte y ya verás que bien. Pero es que me aburre, no me gusta nada cocinar y menos para mí sola. Tengo unos horarios bastantes irregulares y al final, acabo comiendo algo rápido. Además, cuanto peor me siento, más crece la ansiedad. ¿y qué ocurre cuando eso pasa? ... pues que acabas picando más de lo normal. Y es como el pez que se muerde la cola: te ves gorda, crece la ansiedad, picas más, te ves más gorda, crece más la ansiedad, picas aún más... y así una y otra vez.

Como soy una mujer optimista y positiva, hablo con el Universo y le pido que me haga estar bien, que me permita tener un cuerpo bello, proporcionado y saludable. Cada día al ducharme me digo: "con este agua se va lo que en mi cuerpo no es necesario". Y le pongo fé. Dios sabe que le pongo fé y esperanza. Pero claro, no nos podemos engañar: para eso yo tengo que colaborar y dejar de comer lo que no debo, y limitarme en comer lo que si puedo.

.......

Creo que esta imagen mía está comportando mucho más. Ya no me atrevo a salir con nadie, a conocer a nadie nuevo. Y mira que siempre he sido muy liberal, pero con los kilos no puedo.

Estoy esperando que me toque la primitiva para contratar a alguien que me cocine. Yo me como lo que me hagan, pero que me lo hagan. Hacerlo yo es más complicado.

Menos mal que no uso bikini... así no notaré que se me ha quedado pequeño. jajajjaja (vamos a ponerle un poco de humor si no quiero desfallecer).

Bueno, ya lo solté.

No me siento mejor por ello, pero ahora lo leeré y tal vez, se me remuevan los cimientos. Quien sabe.

Así gorda, también me he de querer, aunque sienta que nadie me quiere por ello.

lunes, 24 de marzo de 2008

Días de paz


Balance de estos días de fiesta: EXCELENTE!

Ahora mismo miro atrás, en estos últimos cuatro días y la sensación que tengo es de gran satisfacción. Ya conté lo que había hecho el viernes y sábado santo, sin tener palabras, pero lo conté. Y en cuanto a este domingo y lunes festivo todo se podría resumir en: ESTAR EN CASA.

Estar en casa, con mi hija, sin prisas por hacer nada, disfrutando de tan solo estar, compartir juntas, jugar, ver una película, pintar mandalas, conversar... besarnos, hacernos cosquillas, decirnos "te quiero"...

¡Que dulce regalo nos hace a veces la vida! Buscamos muchas veces la felicidad fuera, por ahí, en actividades, viajes, compañías.... y cuanta verdad hay en que la felicidad está dentro de cada cual, en el interior. Con las cosas más sencillas podemos ser tan auténticamente felices como con todas esas que nos son difíciles de conseguir.

En mi entrada de ayer hablaba del disfrute que una misma puede sentir. En como percibir en la mano de una, una mano amiga. Un comentario dejado por JuanMa ("Es genial que te quieras, pero no te conformes con eso ¿eh?") me ha hecho pensar. Ahora me siento bien, aun estando sola (algo bastante extraño en mí a quien siempre me ha gustado estar acompañada), no buscando compañía, no dejandome arrastrar por deseos ni aventuras fugaces. Aunque más fría me siento más centrada. Se que estoy haciéndolo bien, que entrar dentro de mi y quererme hará que a mi vida solo lleguen personas que me amen y respeten. Que cuando no nos ahoga el no querer a nadie en concreto permite querer más a todo el mundo. Y que no es que me conforme con estar sola sinó que ahora espero que aparezca aquel que SEA el que ha de ser. Y para eso doy tiempo, dejo espacio, libero... y amo.

domingo, 23 de marzo de 2008

Momento deliciosamente íntimo


Hace unos días aproveché la ocasión de estar sola todo el día en casa para dedicarlo a mi. Hice muchas de esas cosas que me gustan hacer pero que no siempre puedo. Levantarme cuando me despertara, sin poner el despertador. Tomar mi vaso de leche con cola-cao sentada en el suelo del balcón aprovechando los rayos de sol que llegaban primaverales. Me tumbé en el sofá, sin tele, sin música, sin hacer nada.. solo estar. Cuando tenía hambre comía sin mirar el reloj. Cuando tuve ganas me di una ducha y con ella un ritual que no siempre puedo hacer: recorrer mi cuerpo entero con aceites corporales, hidratándolo y acariciándolo. Durante casi toda mi vida he dicho que las propias manos de una no acarician igual que las ajenas, que mi cuerpo no reacciona igual a unas manos cualquiera que a las mías. Pero será que aprendo a vivir conmigo misma a solas que poco a poco empiezo a gozar de otra manera. Mis manos se sorprenden al provocar estremecimientos donde antes nada conseguía sacar.
Disfruté tanto ese momento que sin darme cuenta me arrullé en el seno de mi piel y empezó un llanto lento de placer. Mi mano acariciaba mi cara y me decía cuanto me quería; que tierno cobijo de mi cara en mi mano... como si de una criatura se tratara. Y el llanto fué creciendo, sintiéndome protegida y arropada, asombrándome al comprobar como mi corazón era capaz de amar aun habiendo sido tantas veces recompuesto tras las roturas que ese sentimiento me había provocado. A más de una persona en mi pasado le había contado mi forma de entender como se cuida el amor:
"el amor es como un jarrón chino de porcelana: cuando te lo regalan o lo adquieres, lo pones en el mejor lugar de la casa, para lucirlo para verlo bien. Hay que cuidarlo limpiándole el polvo con mimo. No se puede poner sobre una peana inestable pues cualquier golpecito lo puede hacer caer... y si cae, ese jarrón JAMAS podrá volver a ser un jarrón de porcelana chino, pues la rotura no se puede esconder por muy bien que se pequen los pedazos." Pero eso no había sido impedimento para que todos mis jarrones de porcelana china se hubieran hecho añicos al caer al suelo por ponerlo en la peana del desinterés.

Y mi emoción esta vez era que sentía dentro de mi ser tener un nuevo jarrón de porcelana chino que solo yo podía romper. Y sé que no lo haré.

sábado, 22 de marzo de 2008

Escasa de ideas


Algo me apena: Hace días que entro y no sé que contar. No encuentro nada relevante que me inspire, con pasión interna, para plasmarlo aquí. En las últimas entradas me dediqué a dejar temas musicales que algo me mueven... pero en estos momentos ni mucho de eso.
Podría contar que ayer estuve en mi encuentro mensual de lunáticos. Esta vez, muy bien acompañados de un numeroso grupo de argentinos que andaban de paso. Puedo contar que bailé al son de los tambores, que canté canciones de la pacha mama, que reí y llore, que abracé con el cuerpo y con el alma, que me emocioné y que me quedé impasible... puedo contar muchas cosas de la noche de ayer... pero no encuentro palabras.
También puedo contar que el día de hoy ha sido muy agradable, aunque agotador. Un encuentro con una nueva amiga (querida lirio) y su genial hijito. Puedo explicar como hemos estado arriba y abajo, escaleras mecánicas, pasillos de madera, mirando el cielo y tocando serpientes y ratones (yo si, ella no.. jajajaj). Puedo contar que mi hija se ha divertido conmigo, ha compartido agradablemente conmigo el nuevo encuentro, ha disfrutado con ese chiquillo sin sentirse agobiada por un crio chico (cosa que no es habitual en ella). Puedo decir que nos hemos conocido, que hemos compartido, que nos hemos abierto en aquello que no nos habíamos dicho. Puedo contar que hemos descubierto parecidos y distintos comportamientos y vivencias. ...pero para todo ello no tengo palabras.
Llevo días que no sé qué contar. Por que no tengo palabras. Por que solo siento, siento dentro, mi alma no tiene palabras, por que me encierro en mi silencio, por que me siento lejos, por que no quiero poner pensamiento en poner palabras a lo que siento.
Disculpen la ausencia de palabras.. solo tengo sentimientos.

Regalos que recibo