INTIMIDAD

Palabras a golpes de fuego.
Sensaciones que explotan por emerger.
Opresión en el pecho por sentir.
Lo bueno y lo malo de ser yo.

jueves, 28 de febrero de 2008

Violencia de género.


Hoy, mientras trabajaba y escuchaba la radio, escuchaba los comentarios sobre las últimas muertes de mujeres a manos de sus parejas. Estamos en campaña electoral y ahora todo el mundo va a ponerle remedio a la situación (me cuesta creerlo, pero bueno). Y mientras escuchaba en mi mente se iba forjando una interpretación de los hechos. No se si sabré transmitir lo que pienso, pero lo intentaré.

El mundo, en muchos siglos hacia éste, ha estado en poder de los hombres. Ellos eran los amos y señores de todo lo que tenían, enseres, animales y seres (mujer e hijos). Algunos de ellos (muchos) cometían atrocidades por ser brutos, por ser peor que algunos animales, por demencias o adicciones (alcoholismo por ejemplo). Sus principales víctimas: las mujeres. ¿Y qué pasaba con estas mujeres, apalizadas, violadas y degradadas? Callaban. La mayoría (por no decir todas) callaban. Y la que lo hablaba, lo decía a su mujeres más cercanas, todas le decían que callara. Que no podría hacer nada. Que esa era la voluntad del hombre y que ellas solo tenían que someterse. Se curaban las heridas. Los moratones se escondían. La estima se perdía y se vivía sin ella. No había alternativa. Se era sierva y esclava. No valía la rebeldía, por que hasta las leyes amparaban al agresor. Incluso los "grandes e ilustres" hombres de la historia hacían apología del absurdo existir de las mujeres, como mi querido Kaos ha reflejado en su entrada "Frases para olvidar". Muchas mujeres se dejaron la piel y la vida en esos tiempos, pero poca gente se enteraba.

Hoy en día la situación es bastante opuesta a todo eso. Por fin, la mujer ha querido ocupar su puesto en el mundo (por algo nos estamos acercando a un cambio de era en el que la mujer vuelve a tener el control, como antaño -no olvidemos que hubo un tiempo que el mundo fue del matriarcado-) y en la revolución industrial ella decidió ponerse también a trabajar. A ganarse un sueldo. A relacionarse y tener personalidad. Con todo ésto, su estima subió. Aumentó su prestigio en el mundo social. Pero aún y todo, cuando sufría el abuso del sexo masculino, el silencio penetraba por los recovecos de la sociedad y todo lo acallaba. Era vergonzoso en una sociedad que se considera "civilizada". Y en ese doble juego se ha estado viviendo durante mucho tiempo.

El cambio, creo yo, ha surgido cuando en esa independencia de la mujer (laboral, económica y social) se le ha empezado a juzgar por el "abandono" del hogar. Los hijos ya no crecen igual que antes: bajo la tutela y supervisión maternal. Ahora las madres muchas veces tienen que delegar la educación y la crianza de los hijos a terceros (escuelas, canguros, a dejarlos solos...). Ese cambio ha repercutido en una sociedad cada día más joven con ansias de libertad. En muchas ocasiones esto ha dañado el concepto de responsabilidad de esas madres, al no poder ocupar en el mundo el puesto que hasta ahora ha ocupado el hombre y a la vez atender "su responsabilidad" como madres. Con todo esto quiero decir, que la mujer se siente más vulnerable y su autoestima tiene un serio combate: ¿crezco como mujer fuera del hogar desatendiendo éste (en la forma en la que siempre antes se había atendido) o me quedo en casa criando hijos y perdiendo la posibilidad de valerme por mi misma? En ese impás, el hombre ha temido perder su sentido de propiedad, de pertenencia, de control. Y han perdido muchas veces el control. Y ellas lo han permitido, al estar bajo presión, al creer que se lo merecen, al pensar que con estos hombres el diálogo se puede. Cuando permiten la primera vez que les levanten la mano, piensan que por algún motivo se lo merecen. Y esa es su perdición. Pero ahora si, cuando lo comparten con otras mujeres, la primera opinión es: denúncialo, desaparece de su vida, no permitas más humillación. En contraposición a la forma de antes, ahora la sociedad invita, impulsa y casi exige que se denuncie. Y muchas de ellas lo hacen. Cada día más. Los datos crecen. Pero también crece la desesperación de esos hombres por perder lo que creen que les pertenece. Y de ahí a hacer uso y abuso de la fuerza es todo uno. Y por supuesto, nadie negará la fuerza de los medios para propagar cualquier caso de éstos. Antes mataban a una mujer en un pueblo, y solo se enteraba el pueblo. Ahora, ocurre lo mismo y se entera el mundo entero. La información exalta a la sociedad y el ruido ensordece.

No sé cual será la solución. No tengo ni idea hacia donde irá todo esto. Pero si tengo una cosa clara: ANTE EL PRIMER ATAQUE, CONTRAATACA ALEJÁNDOTE. No hay más opción. Cuando tu pareja te pierde el respeto la primera vez, ya no hay vuelta atrás. Ya te lo ha roto para siempre. Y tu confianza en él, debe quedar igualmente rota. SOLO UNA VEZ. No permitas ninguna más. (Sí, te lo digo a tí. A tí que me lees y que tal vez no tienes ni pareja, por que eres joven, por que no llegó tu principe azul. Pero para cuando llegue, para cuando compartas tu caminar, JAMÁS permitas que nadie te PEGUE, ni tan siquiera con palabras. Quien hace eso, no te merece. Hay muchos más hombres que estarán dispuestos a quererte como tal).

Un beso grande a todas las mujeres.

Y un abrazo inmenso a todos los hombres que se lo merecen.

6 comentarios:

Klau dijo...

http://superclau-beatrixkiddo.blogspot.com/2008/02/la-venganza.html
SOPORTE EN UNA EPOCA ALGUN QUE OTRO MALTRATO FISICO Y PSICOLOGICO
CON EL TIEMPO CAMBIE
SABES QUE?
NO ME ARREPIENTI Y ME SIENTO ESPLENDIDA
AL MENOS CON REPECTO A ESO
QUIZAS TERMINO SIENDO UNA "MALA PERSONA"

TE QUIERO CORZAON BELLEZA
KLAU

MeRCHe dijo...

No dejemos de luchar para que todo esto cambie, para que determinados hombres se den cuenta ya de una vez que la mujer es un igual no una posesión.
Besitos

Compartimos? dijo...

Menos mal que tenías dudas sobre si serías capaz de expresarte.
Te expresas, clarito clarito.
Es triste, muy triste sentir día a día, como una puñalada, las trágicas muertes que se suceden a lo largo y ancho del mundo: en las carreteras, en las guerras, en la miseria..................
Pero la violencia de género va más allá.
Como tu bien dices el paso más importante de la mujer en el siglo XX ha sido su emancipación económica.
También es importante acceder a universidades, doctorados..... y haber abandonado aquella clásica educación para ser esposa y madre.
Soy hombre y, al igual que la mayoría en nuestro mundo occidental y democrático, me resultaría imposible llegar a pensar, digo "solamente a pensar" en una solución de este tipo para resolver un conflicto.
Es cierto que teneis una proyección laboral y la feminidad que os conduce a la maternidad ( considero que lo más hermoso de este mundo). Por observación del entorno compruebo que, por suerte, los hombres más jovenes tienen un concepto de responsabilidad compartida, tanto en las tareas domésticas como respecto al cuidado y educación de los hijos mutuos ( me dirás que no son todos, es posible, pero el porcentaje va en aumento). Creo que ya está naciendo el acuarius que tu dices.
Deseo que por ahí apunte el futuro, pues lo de "matriarcados" es más de lo mismo, aunque la beneficiaría fuera la mujer.
Compruebo asimismo que, en general, estas horribles situaciones se dan en familias poco o nada estructuradas, no estoy diciendo pobres (la mayoría de ellos más honestos que los ricos). Desetructurado puede ser el que proviene de una familia o de un clan que se comportaba de esta forma violenta con normalidad; puede ser el muchacho que crece entre fantasías bélicas cada vez más exacerbadas sin control familiar, cierto tipo de trabajos, jornadas laborales,condiciones del puesto laboral, que embrutecen el cuerpo y por tanto el alma...........
Lo que si que estoy seguro es que estamos ante un problema social y sólo podemos solucionarlo con la implicación de toda la sociedad. No es problema del Estado como estoy oyendo estos días de campaña electoral. Ya existen desde siglos códigos penales que reprimen al asesino, al maltratador etc. etc. Es posible que el poder judicial tenga que plantearse como juzga y que seguimiento hace del culpable una vez condenado y encarcelado.
Pero la judicatura no es ni mucho menos la responsable de este tipo de problemas.
La culpable es la sociedad en su conjunto, que no es lo mismo que el Estado.
Si las puertas de los vecinos, de los comerciantes del barrio, de los paseantes, incluso de familiares y amigos no estan muy atentos a cualquier mínimo brote para acorralar al maltratador (hombre, mujer, joven o anciano) y prevenir estos desenlaces apoyando a las víctimas a un rápido alejamiento preventivo del maltratador (como tu bien dices) vamos a seguir sintiendo, cada día, puñales en el pecho.
Un saludo.

mas de mi que de... lirio dijo...

Gracias.
Sabes, yo se de que hablas… es difícil aceptarlo interiormente cuando no hay morados pero se de que hablas… he pasado por ello y me ha costado mucho decir basta, en realidad aun me cuesta cuando veo mi pequeño crecer en manos de otros mienta tengo la suerte de un trabajo… aun duele cuando voy a la terapia que comencé hace un mes cuando por fin lo asumí, aun siento que es imposible que aquel que me dio todo, un buen día comenzara a beber nuevamente y perdiera el control de sus palabras…de su mano cuando me dio la primera y única bofetada que me hizo irme con doscientos euros y mi pequeño… y aun así se que tengo suerte, tenia un piso que el mismo me había dado por si recaía pues fue juntos que hicimos su tratamiento doce años atrás… fue mi amor que lo ayudo a curarse… joder, me has tocado la fibra, no puedo seguir escribiendo.
Gracias.

Serina dijo...

no sé que mas poner...queda todo dicho.
-mas de mi que de... lirio...eres una mujer muy valiente....y estoy contigo a la primera bofetada es mejor alejarse...en estos casos sin duda es la persona que maltrata ,siempre, el culpable, pero una vez leí esta frase y se me quedó grabada...
(la primera bofetada fué él el culpable...las siguentes fuistes tú por quedarte.)
besos malagueños.

Pedro Jorge dijo...

No puedes ser más clara y estoy tan, pero tan de acuerdo contigo... entre los seres humanos, la pérdida del respeto es la antesala de la decadencia. Vivimos todavía con rezagos decimonónicos que ya va siendo hora de librarse de ellos...

Un beso

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